Las mejores obras de teatro adaptadas al cine

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Estamos habituados a que algunas de las mejores películas de nuestra historia estén basadas en novelas de gran éxito con las que algún director avispado supo ver el filón a tiempo y la plasmó en la gran pantalla con mayor o menor acierto. No obstante, también existen grandes películas que tienen como origen una obra teatral. Como en el caso anterior, no siempre es síntoma de garantía que la obra original haya sido un éxito para asegurar la rentabilidad del film, como pasa en videosxxx, pero hoy nos queremos centrar en todas esas obras teatrales que han sido llevadas a la gran pantalla con gran acierto tanto para la crítica como para el público.

Repaso histórico

Empezamos echando un vistazo a “Sweeney Todd: El Barbero Diabólico de la Calle Fleet” (2007). Tim Burton supo llevar a su imaginario tan personal y carismático esta obra musical del director Stephen Donheim. El musical logró 8 premios Tony, mientras que su versión cinematográfica únicamente consiguió el Óscar en la categoría de Mejor dirección de arte, no pudiendo conseguir Johnny Depp la estatuilla a mejor actor. Sin embargo, la crítica señaló el buen hacer de Tim Burton en esta adaptación cargada de imaginería oscura y ese toque personal que solamente él sabe poner en todos sus films. Sin duda, un éxito tanto para la crítica como para el público, ya que consiguió recaudar más de 150 millones de dólares en todo el mundo.

Continuamos con otro musical. Se trata de la película “Hedwig and The Angry Inch”, que llevó al cine en el año 2001 su propio creador John Cameron Mitchell. Aunque no sólo se encargó de dirigirla, sino que también realizó el guión e interpretó a la protagonista del film. Pronto se convirtió este trabajo en todo un film de culto para el colectivo LGTB, de ese tipo de películas que pese a no tener una gran éxito en taquilla, consiguen poco a poco posicionarse en una de las favoritas y más recomendadas por el público. Si te gustó Rocky Horror Picture Show, seguro que sabrás a lo que me refiero.

El más claro ejemplo de obra teatral llevada al cine lo encontramos en el musical por antonomasia: Chicago. Rob Marshall se atrevió en el año 2002 a plasmar este clásico teatral de Bob Fosse y Fred Ebb. Consiguió 13 nominaciones a los Óscar y finalmente pudo llevarse 6 estatuillas, entre las que destacan mejor película y mejor actriz de reparto para una Catherine Zeta-Jones espléndida. También cabe destacar la anterior adaptación cinematográfica de esta obra que se realizó en el año 1937 por Henry King.

Otros ejemplos de obras teatrales adaptadas al cine son Hairspray, Lantana o The Deep Blue Sea. Sea como fuere, no siempre es una apuesta segura el dirigir un clásico teatral que tenga cierto renombre, porque las comparaciones en muchas ocasiones son odiosas y hay que mantener el listón que se generó con la obra inicial No obstante, siempre es agradable comprobar las habilidades del directos para trasladar la acción de un palco de teatro a la acción trepidante de la cámara de cine.

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