Esta
obra, dirigida
por Susana Tale,
se propone recuperar
la palabra pura,
bella de los
clásicos
griegos.
Toma textos
de Sófocles
(Electra), Eurípides
(Las Bacantes
y Medea) y Esquilo
(Las Coéforas
y Agamenón).
Cuando se ingresa
a la sala, una
voz en off invita
a recorrer la
muestra plástica
del artísta
Enzo Oliva,
y a servirse
una copa de
vino. Luego
vienen las palabras.
El espacio está
delimitado por
las pinturas
de Oliva, que
son alusivas
a los textos.
Hay proyección
de imágenes,
dirigidas hacia
las pinturas
o bien se utiliza
como fuente
de luz.
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Mosaico
griego |
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La
obra está
estructurada
en seis escenas
cortas, alternando
monólogos
y diálogos,
interpretados
por las actrices,
entre quienes
se destacan
Marta Casagrande
y Sonia Novello,
en los roles
de Medea y el
Mensajero, respectivamente,
porque logran
imprimir a sus
personajes estado
corporal; esto
no desentona,
sino que enriquece
la puesta, cuyo
propósito
es recuperar
el discrurso,
la belleza de
la palabras
y eso se logra.
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Se trata de
fragmentos de
textos muy bellamente
escogidos.
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