La vestimenta femenina -con sus modas, sus beneficios, complicaciones y aledaños- es el eje por donde pasan muchas y variadas historias, relatadas por cinco mujeres.
Este planteamiento dramaturgico (relato, a veces individual y otras coral), para sostenerse escénicamente, necesita de un texto que no de tregua emocionalmente y de actrices que le den su impronta justa a cada texto/situación.
Estas dos condiciones se dan solo en partes, ya que el texto de Nora y Delia Ephron, basado en el libro de Ilene Beckerman, que tradujo Betty Couceiro y adaptaron Mercedes Morán y Fidel Sclavo (es bueno preguntarse cuanto se perdió de la esencia del libro de Beckerman luego de pasar por tantas traslaciones) solo en algunos momentos abandona cierta liviandad temática y se adentra, ya sea dramatica o humorísticamente, en los vericuetos del alma femenina. Porque en su gran parte la obra se detiene, en forma superficial, en costumbrismos que ya han sido revisados, y que esta mirada de Nora y Delia Ephron no aporta nada nuevo. En los pocos tramos en que las historias abandonan el pintoresquismo y abrazan a la mujer “real”, entonces sí, la pieza emociona, divierte y conmueve.
Las actuaciones también corren por el mismo camino, si bien cada intérprete tiene su momento escénico, la obra logra sus picos más altos, cuando los relatos pasan por Jorgelina Aruzzi (su escena del probador es estupenda), Mercedes Scápola (una cordobesa impagable) o por la cadencia que Leonor Manso le otorga a cada relato. En cambio Ana Katz va cobrando vuelo con el transcurrir de la obra y Cecilia Roth pasa de una escena no del todo lograda (la mujer que no tiene nada que ponerse) a otra en que le da una sentida carnadura a un relato trágico.
La idea del espacio tampoco tiene su peso en el pieza, ya que no se entiende muy bien el porque de una pantalla enmarcada, en donde se proyecta una imagen que no tiene implicancia en el relato escénico.
En cambio las luces de Alejandro Le Roux le dan el clima justo a cada momento de la obra; y es bello y elegante el vestuario diseñado por Gabriela Pietranera.
Amor, Dolor, y qué me pongo, es una obra que, salvo escasísimos momentos, se queda en la liviandad.
Gabriel Peralta
ELENCO:
Cecilia Roth
Leonor Manso
Jorgelina Aruzzi
Ana Katz
Mercedes Scápola
FICHA TÉCNICA:
Diseño de luces: Alejandro Le Roux
Coordinador de escenografia: Ramiro Lombardía
Diseño de vestuario: Gabriela Pietranera
Diseño de maquillaje: Casty Yabés
Diseño de maquillaje Cecilia Roth: Mariana Boe
Diseño de peinados: Diego Impagliazzo
Diseño de peinado Cecilia Roth: Sergio Lamensa
Diseño gráfico: Flavio Viscomi – Nicolás Valdés
Diseño Web: Nicolás Raffaele
Fotos: Gabriel Machado
Asistente de vestuario: Maia Lía Kolisnyk
Managment: Luciana Zylberberg
Marketing: Kocawa
Prensa: Débora Lachter
Comercial: Sebastián Pietranera
Asistente de producción: Isabela Benincasa
Producción Técnica: Andrea Czarny
Coordinación de Producción: Victoria Lanusse
Productor Ejecutivo: Josse Muñoz
Directora de producción: Florencia Borensztein
Productor General: Daniel Grinbank
Asistentes de dirección: Vanina Montes – Verónica Pelaccini
Dirección: Mercedes Morán
Teatro Tabarís – Corrientes 829 – Tel: 4394 – 5455
Miércoles, jueves y viernes 21hs // sábados 20hs y 22hs // domingos 20.30hs
Localidades: miércoles $ 90.- // jueves, viernes, sábados y domingos: $ 120.-
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