Un confortable, amplio e inmaculado living de clase media alta, se convertirá durante el transcurso de la obra Un Dios Salvaje, de Yazmina Reza, en un campo de batalla en donde feroces guerreros no escatimaran ningún medio o esfuerzo para hacer prevalecer su razón.
Porque al fin y al cabo en que otra cosa que un feroz guerrero se convierte un ser humano cuando a sus fuertes principios se le oponen otros de igual fuerza, cuando sus verdades son confrontadas, cuando su edificado micro-mundo familiar se le objeta su funcionamiento, o simplemente cuando se le hace una observación sobre alguna cualidad física.
Lo que enuncia lucidamente Reza, es que a los seres que habitamos este planeta no les hace falta un macro-conflicto para volverse violentos, ni que una condición social o educacional avala la pacificad, sino que cualquiera y con cualquier excusa (valedera o no) se puede convertir en un arsenal de furia que no se sacia hasta destruir al otro.
Aparte la autora no se priva de mostrar, en medio del combate, los oscuros manejos de un profesional corrupto, la endeblez de un idealismo comprometido con justas causas –eso si, sin apartarse del confort y la comodidad-, el vacío de una vida sin futuro y la imposibilidad de hacerse cargo de los afectos. Dando de esta manera un panorama desolador –por la ajustado- de la sociedad actual.
El director Javier Daulte lleva al máximo de tensión la cuerda de la aparente urbanidad, para después desatar, con paréntesis de calma que anticipan tormentas, una avalancha de acciones feroces, en donde la perversión en la búsqueda del dolor del enemigo va en aumento. Los climas que logra el director son estupendos: de una forzada relajación y concordia, pasa a sutiles estoques, luego de un ligero toque escatológico, ira graduando con maestría marasmos y calmas, hasta llegar al final donde ámbito y personajes se encuentran desvastados. Todo atravesado con un acido humor que surge de la fricción –intelectual y física- que constantemente se encuentra los personajes. Es interesante como ensambla el derrumbe de los personajes con la destrucción de ese impoluto y ordenado living.
Las actuaciones son brillantes. Cada uno de los actores doto a su personaje de tal carnadura que resulta imposible no sentirse reflejado en alguno de ellos. Gabriel Goity trasunta en cada palabra y gesto una violencia en evidente contención, su tempo para colocar la palabra o frase en el justo lugar para provocar humor es excelente; Fernán Miras a través de un admirable trabajo pone en el cuerpo la intricada alma de su personaje, hasta llegar a un conmovedor momento de paroxismo; María Onetto maneja sabiamente los momentos de implosión y explosión; y Florencia Peña llena de matices los pasajes tragicómicos de su personaje.
La escenografía de Alicia Leloutre amén que ubica rápidamente, mediante el espacio y los cuidados elementos de utilería, en que estrato social se mueven los personajes, permite hacer visible la violencia y la desolación mediante su derrumbamiento.
Matías Sendon eligió un diseño lumínico expositivo para que no se pierda detalle de la devastación.
El vestuario diseñado por Mariana Polski acuerda en texturas y colores con la apariencia de urbanidad que quiere demostrar cada personaje.
Impacta con ese haka final la música compuesta por Gerardo Gardelín.
De imprescindible visión Un Dios Salvaje es la cruel y brillante radiografía de nuestra impiadosa e intolerante sociedad.
Gabriel Peralta
ELENCO:
Gabriel Goity
Fernán Mirás
María Onetto
Florencia Peña
FICHA TÉCNICA:
Diseño de escenografía: Alicia Lolutre
Diseño de iluminación: Matías Sendón
Vestuarista: Mariana Polski
Música original y adaptación: Gerardo Gardelín
Efectos especiales: Alex Mathews
Escenas de violencia: Gabriel Rovito
Vestidores: Indiana Manzione – Héctor Ferreira
Asistente de escenografía: José Escobar
Realización escenográfica: Patricio Sarmiento – Lionel Pastene
Supervisión técnica: Jorge Pérez H. Mascali
Fotografía: Estudio Sisso Chouela
Producción gráfica: Romina Juejali
Comunicación visual: Estudio Ka – Gabriela Kogan
Prensa: SMW
Asistente de Producción: Javier Madou
Productor ejecutivo: Damián Zaga
Director de Producción: Ariel Stolier
Productor General: Pablo Kompel
Stage Manager & Asistente de dirección: Roberto Cánepa
Dirección: Javier Daulte
Paseo La Plaza (Sala Pablo Picasso) – Av. Corrientes 1660 – Tel: 6320 – 5350
Viernes 21hs; Sábados 20hs y 22hs; Domingos 20.30hs
Localidades: desde $ 70.-
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