La primera sorpresa es el escenario. No parece que se fuera a presentar una puesta en escena, lo que puebla el espacio son micrófonos, alineados en el fondo.
Luego viene la velocidad, las palabras surgen a borbotones de la boca de dos ¿qué? ¿actores? ¿personajes? que se adelantan.
Los veremos cambiarse, enmascararse, cantar, bailar y contar una historia.
¿Cuál es la distancia entre Brecht y el punk?
El texto inédito hasta no hace mucho de Bertolt Brecht sube al escenario de la mano de una nueva propuesta de distanciamiento.
Hans im Glük es un cuento de los hermanos Grimm que conlleva las características de los cuentos tradicionales. Lo que vemos en Jean la chance tiene otra vuelta de tuerca, tanto en el lenguaje como en los objetos que se ponen en juego. No es sólo un hombre que comercia y que intercambia un objeto de valor por otro cada vez con menos peso sino un hombre ingenuo, optimista hasta la ceguera, que lo que recorre es la vida.
Aquí además no existe la gratuidad de cambiar la vaca por el cerdo, sino un objetivo preciso: el ganso servirá para dar de comer a la mujer amada.
Esto distancia Jean la chance del cuento tradicional, cada acto suyo tiene una razón (que seguramente ante la mirada racional y convencional, sería absurda). Él deja su hogar por libertad, los caballos los cede por amistad, la carreta por nostalgia o equivalente (tenga o no su correlato material) Y así sucesivamente. Incluso intercambia sexo por comida futura, pero no para sí.
Es sumamente interesante cómo se producen los desplazamientos. En todo sentido, incluso en el lingüístico, y de un modo absolutamente metafórico. El suicidio es una “rivière noire”.
La propuesta es una serie de capas, de niveles, de registros diferentes. Y la mirada crítica, transformadora, necesariamente tiene que estar en el espectador, nuestro protagonista ante el suicidio de la mujer, muerta de hambre y embarazada, dirá simplemente que no pudo esperar.
Vaya si es un modo de definir la muerte decidida y buscada.
Este Jean no vuelve a la casa materna, sin peso que cargar. Lo encuentran, simplemente, una mañana.
Una vuelta de tuerca para el concepto brechtiano de distanciamiento, también entre lo que se muestra y lo que se dice. ¿Con qué volumen y con qué ritmo pegadizo se relata la muerte?
Mónica Berman
ELENCO:
Alban Guyon
Thomas Landbo
Tomas Heuer
Estelle Meyer
Jeanne Tremsal
FICHA TÉCNICA:
Música: Tomas Heuer
Diseño de iluminación: Jean – Luc Chanonat
Sonido: Rémi Berger
Dirección: François Orsoni
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