Observar a dos excelentes artistas como Noralih Gago y Gimena Riestra siempre es un placer.
Más si se lo hace dentro de un marco en que se corren de un registro puramente festivo, para adentrarse en un terreno dramático en que sobrevuelan, el humor acido, una parodia al glamour, y cierto rictus de crueldad.
En la obra Cariño yacaré, de Gimena Riestra, con dirección de Juan Parodi, las dos actrices tienen la oportunidad de, no solo, tocar distintas cuerdas histriónicas, si no que también cantan –con mucha intensidad e intención-; y bailan con soltura y gracia.
Con inteligencia, la obra difumina constantemente los límites de la realidad y la fantasía. En un bello juego de absurdos –en que se respeta rigurosamente los códigos, modismos y clichés “hollywoodenses”- la historia desgranará un juego de muñecas chinas. De esta manera se da como natural, dentro de este universo, la artificialidad en el modo de hablar, el espacio (casi un set de filmación); y el vestuario (desfasado de la circunstancia por la que pasan estas mujeres). Y esto se logra mediante un riguroso y equilibrado trabajo de dirección, ya que cualquier desborde, en algún rubro, quebraría ese mundo tan particular.
Ya he hablado del muy trabajo de Gago y Riestra. Las dos artistas se potencian y sacan provecho de sus virtudes y hacen resaltar, sutilmente, las de su compañera de escena. Eso si, causa algo de escalofrío cierto rasgo oscuro que le otorga Gago a su personaje.
El diseño escenográfico y el vestuario de Gabriela A. Fernández son estupendos. Tanto el tratamiento espacial, como los objetos, telas, texturas y colores, son imprescindibles para crear ese ámbito único, en que se le rinde culto al impostado glamour de las estrellas de Hollywood.
Colabora para crear ese clima de fantasía, el delicado diseño de luces de Ricado Sica, con algunos momentos cinematográficos.
En Cariño yacaré el espectador no solo se deleitará con las protagonistas, se reirá con gags de muy buen cuño, y escuchará voces bien timbradas, si no que además saldrá con la sensación de que no todo es tan paradisíaco en las relaciones familiares.
Gabriel Peralta
ELENCO:
Noralih Gago
Gimena Riestra
FICHA TÉCNICA:
Diseño de escenografía y vestuario: Gabriela A. Fernández
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Coreografía: Matilde Campilongo // Marcelo Keller
Dirección musical: Mariano Otero // Hernán Jacinto
Diseño gráfico: Mirtha Bermegui
Fotografías: Marcelo Tucuna
Prensa y comunicación: Duche & Zárate
Asesoramiento de maquillaje: Alfredo Fiant
Asistencia general: Sabrina Blasi
Productor Asociado: Marcelo Riva
Producción ejecutiva: La Mosca Blanca
Dirección: Juan Parodi
Teatro Payró – San Martín 766- Tel: 4312-5922
Viernes: 23.30hs
Localidades: $ 30.-
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