|
Ud.Se
encuentra en reportaje. |
 |
|
|
|
ANTONIO
CÉLICO
Antonio
Célico es el director del grupo
“El baldío”. Desde
el año 1991 están trabajando
en Ciudad Jardín –El Palomar-
donde entrenan, crean y presentan sus
espectáculos.
“El baldío” es cofundador,
junto con el grupo “Viajeros”,
de El Séptimo que es un encuentro
de teatro que se realiza anualmente en
Humahuaca. Asimismo, todos los años
organizan un festival: “De la víspera”,
en Ciudad Jardín.
También participaron de esta conversación
dos integrantes del grupo: Miguel Ludueña
y Laura Torres. Hablamos sobre la historia
de “El baldío”, sobre
“El Séptimo” y algunas
otras cosas. |
CT.
¿¿Cómo
se inicia “El
baldío
teatro”?
|
|
AC.
Es raro el proceso, concretamente,
tiene tres etapas. El
grupo está al borde
de cumplir quince años.
Yo llego a El Palomar
con mi primer socio, Diego
Cazabat, porque habíamos
sido invitados a dar unas
clases en la zona. A partir
de ese hecho decidimos
abrir una escuela. Empezamos
en un lugar que era una
especie de Sociedad de
Fomento e inmediatamente
ya abrimos un lugar y
se convirtió en
una escuela con una gran
cantidad de estudiantes.
Pero al tiempo me di cuenta
de que no podía
seguir haciendo teatro,
tenía muy ocupado
el tiempo con los talleres,
así que en un determinado
momento planteé:
“o fundamos un grupo
o me voy”. Fue más
o menos así, y
eso pasó en el
’91 y empezamos
a crear el grupo. Al principio
éramos alrededor
de doce integrantes.
La primera etapa, iría
del ’91 al ’95,
y está ligada al
entrenamiento y a la producción
de algunos espectáculos
(“Angel en Babilonia”,
“Kollana”
y “Cronodrama”).
Promediando el ’95
se produce un planteo
en nosotros porque estábamos
muy encerrados, y nos
pusimos a pensar en cómo
cambiar algunas cosas
y se produce como un estallido.
Por ese entonces recibo
una beca del Fondo Nacional
de las Artes para investigar
técnicas de danzas
del Noroeste argentino.
Y al mismo tiempo aparece
toda la relación
del grupo con Eugenio
Barba y con el Odin Teatret
de Dinamarca.
Con ese acontecimiento
podríamos enmarcar
la segunda etapa del grupo.
Primero hicimos una gira
muy importante por Latinoamérica
y al poco tiempo fundamos
una organización
que se llama Asociación
Civil El Séptimo.
Se trata de un encuentro
de teatristas que se desarrolla
todos los fines de año
en Humahuaca donde desarrollamos
talleres. “El Séptimo”
lo fundamos conjuntamente
con Daniel Misses, que
en ese momento era el
director del grupo “Viajeros”.
Esta segunda etapa está
ligada a nuestros viajes.
Trabajamos mucho en Europa,
hicimos dos giras grandes,
y también se afianzó
nuestra relación
con el Odin, que para
nosotros fue muy importante,
fue comprender que había
otras posibilidades de
enfrentar el hecho teatral,
pero también de
defender la forma en que
nosotros lo hacíamos;
que no era otra cosa que
un grupo ubicado en la
periferia, en El Palomar,
y un estilo de cómo
funcionar. En esta etapa
ya empezamos a adquirir
un nombre a nivel nacional
bastante importante.
Y podríamos hablar
de una tercera etapa que
vendría a iniciarse
con el espectáculo
“Fría como
azulejo de cocina”,
que funcionó muy
bien en Buenos Aires.
Nos fue muy bien, hicimos
muchas funciones y asistió
mucho público.
Esto abrió otras
posibilidades, otros lugares
y otros espectadores.
En esta etapa nos pusimos
un poco más viejos,
y empezamos a pensar un
poco más en claro
lo que teníamos
que hacer.
CT.
¿Cómo sigue
todo esto?

|
|
|
MS. Está
todo. Pero ahora me rebotaron los
planos, me dicen que los tengo no
son los que ellos piden, que hay
que hacer unos nuevos. Me pusieron
esa excusa. Puedo mandar a hacer
los planos y llevárselos
en una semana y que me abran la
sala, pero no, tengo que esperar
teniendo un lucro cesante tremendo;
hace tres meses que pago expensas,
empleados. ¿Hasta dónde
quieren tirar? ¿hasta que
lo venda? Si lo vendo va a ser un
teatro más, para ellos es
lo mismo, para mi no es lo mismo,
para mi poética no es lo
mismo tener o no tener espacio.
CT.
¿Te lo tomás
como algo personal?
MS.
No, lo tomo como parte de
es te país, lo tomo
como la cantidad
de gente que muere
|
 |
de hambre, lo tomo así. Tiene
una gran inconciencia de lo que
sucede, no creo en algo personal,
porque es más, ni me deben
conocer.
Es un no saber que lo teatros independientes
no tienen una figura legal. Ahora
se llaman club de teatro. Un gran
caos. Lamentablemente es un caos
que explota de vez en cuando, pero
que se gesta constantemente.
No estoy en desacuerdo con las normas
de seguridad. No se puede pedir
lo mismo para un teatro de trescientas
que para uno de treinta localidades.
Es necesario una mayor coherencia
a la hora de decretar las cosas.
CT.
A raíz de todo esto no pudiste
estrenar tu nuevo espectáculo
“Felis”...
MS. Debía estrenar en
abril, entonces el fin de semana
del 10 de abril realicé el
preestreno en el Hall del Teatro
San Martín, hice siete minutos
del nuevo material. Fue una intervención
en un espacio del Gobierno de la
Ciudad.
El domingo 17 de abril estrené
en calle Corrientes, corté
el tránsito y estrené
ahí y este domingo tenemos
que hacer la segunda función
porque no queremos bajar tan rápido,
así la haremos en el shopping
Abasto, coincidiendo con el cierre
del Festival de Cine. Como este
festival lo organiza el gobierno
y como no tiene inspectores para
mandar a nuestra sala, creemos que
no van a tener inconveniente en
que hagamos la función en
medio del cierre del festival. Donde
el gobierno se regodea en sus éxitos,
entonces ahí vamos a tomar
un poco de ese regodeo.
Porque después de todo, lo
que están haciendo con Belisario
es censura, porque no se trata de
un espacio comercial, es un espacio
de expresión. Tengo la necesidad
de expresarme, por eso hago esto.
No es un piquete, a lo sumo es un
piquete poético.
Corté el transito un día
domingo y realicé la obra
que tendría que haber hecho
en nuestro espacio.
CT. Nos estás hablando de
“Felis” ¿de qué
se trata tu nueva obra?

MS. En la Edad Media, los discapacitados
mentales eran exiliados porque no
podían vivir en la sociedad
y sólo podían volver
una vez al año. Tomé
ese concepto y lo adapté
a la discapacidad de ahora, a la
silla de ruedas, a las muletas y
organicé una especie de variettè
de discapacitados. No es un caso
clínico sino un caso poético.
Son siete personas con capacidades
diferentes, no es una burla a la
discapacidad, sino que es otra mirada
sobre la discapacidad o sobre la
capacidad diferente.
CT. ¿Dónde se
va a representar Felis?
MS. Se seguirá haciendo en
los espacios del Gobierno de la
Ciudad. El domingo que viene en
el Festival de Cine y el próximo
no sé. Todo irá creciendo
hasta que realmente se sepa la gran
injusticia que se está cometiendo.
Una injusticia más, pero
me toca a mi en este momento y debo
defenderme a capa y espada.
|
|
|
|
|
|
©2005
Critica teatral todos los derechos reservados |
|