Difícil
desafío.
Adaptar una
novela mayor,
El evangelio
según
Jesucristo de
José
Saramago, a
un texto dramático
y luego llevarlo
a escena.
Si bien la adaptación
del pasaje de
la novela en
que se encuentran
Dios, Jesus
y el Diablo
respeta casi
literalmente
a Saramago,
en su diálogos,
en sus ideas;
es en la teatralidad
donde falla
el espectáculo.
Una puesta muy
esquematica,
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Sobre
el poder y la
gloria |
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con posciones
fijas, signos
de distinta
significación:
el ruido constante
del mar, da
idea de amplitud,
contrasta con
una escenografía
que acota el
espacio escenico.
Daniel Mulieri
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(Dios) y Pablo
Leo (Jesús)
componen sus
roles con entrega
pero sin matices.
Fabio Liberman
sí logra
con su Diablo
mostrar todos
los estados
de su personje
desde la seducción
hasta de ángel
arrepentido.
Acertado trabajo
de luces y sugerente
música.
Trabajo en que
el texto está
sobre, y no
en un mismo
nivel, del echo
escénico.
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