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“Lumínile”
es una obra dirigida
por Graciela Camino
que lleva a escena
textos de la poetisa
uruguaya Marosa
Di Giorgio.
El tratamiento
plástico
de esta obra es
exquisito. Los
dibujos realizados
por la pintora
Liliana Menéndez,
utilizados como
separadores de
cada relato, son
una síntesis
de la obra. Combinan
inocencia, violencia,
belleza y espanto.
Sillas de extrañas
formas, una pequeñisima
puerta, una lampara
colgada, velas,
una hamaca de
jardín,
son algunos de
los elementos
utilizados para
crear un espacio
escénico
irreal. En él
se mueven tres
jóvenes
actrices, comprometidas,
sabedoras en el
decir de estos
relatos. Ellas
corporizan a niñas,
madres, mujeres,
topos y hombres.
El lenguaje crudo
de los textos
se entrelaza con
imágenes
etéreas.
Obscenidad y delicadeza
se plasman sobre
el espacio configurando
un cuadro de colores
brillantes y opacos
a la vez.
Cierta morosidad
en los cambios
que van de un
relato a otro
hacen más
lento el desarrollo
de la obra pero,
de ninguna manera
rompen el clima
de la misma.
Todos los elementos
que componen el
echo escénico:
actuación,
escenografía,
luces, vestuario
y música,
están subordinados
a la imaginería
y la magia de
la palabras.
“Lumínile”
es extraña,
carnal y espiritual
a un tiempo, de
una fina belleza
visual y sonora.
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