FRAGMENTOS
DE AMORES
DESESPERADOS |
|
|
“Fragmentos
de amores desesperados”
está basada
en textos de “Bodas
de sangre”
y de “Yerma”
de Federico García
Lorca, con dirección
musical de Pablo
Trosman y dirección
general de Miguel
Wahren.
Esta obra está
dividida en dos
partes: la primera
está basada
en los textos
de “Bodas
de sangre”
y la segunda en
“Yerma”.
Se inicia con
todos los músicos-coro
en escena, formando
un semicírculo.
Hacia la derecha
y adelante hay
una silla en donde
se encuentra la
intérprete
de estas mujeres
lorquianas –Montse
Ruano- y hacia
la izquierda y
adelante se ubica
otra silla en
la que se encuentra
su partener Hugo
“Peche”
Estévez.
Luego cruza en
diagonal una calle
de luz por la
que transita una
niña (Julia
Wahren) que leerá
la síntesis
de “Bodas
de sangre”
y que se ubica
en una silla junto
a una mesita.
Este inicio delicioso
da paso al desborde
de música
y poesía
y así será
toda la obra.
Se trata de la
musicalización
de los textos
lorquianos de
una manera maravillosa
que mezcla el
flamenco con el
joropo, con la
zamba, con ritmos
del folclore del
noroeste y con
el son cubano.
Logrando una recreación
de una belleza
que se disfruta
a puro placer.
La segunda parte
de la obra, también
la inicia la niña
leyendo la síntesis
de “Yerma”,
pero se va, de
ese mundo de mezquindades
y de aridez en
donde no puede
estar la presencia
de ese personaje
que emociona y
desgrana agüita
fresca. Pero sí
se incorpora en
el extremo derecho
del semicírculo
la presencia constante
del símbolo
de la tierra desbordante
en el cuerpo de
una mujer exuberante
en sus redondeces
renacentistas
(Lula Villegas
Baeza) y que luego
interpretará
a la “Vieja”
que le propondrá
a Yerma que se
vaya con su hijo.
La voz y la presencia
escénica
de Montse Ruano
es increíble,
interpreta con
un talento, una
desenvoltura y
una sinceridad
sin igual a esas
trágicas
mujeres lorquianas.
Es necesario destacar
la función
del coro que acompaña
y embellece, como
así también
la preciosísima
interpretación
del cante que
realiza Claudio
González.
“Fragmentos
de amores desesperados”
es una obra sumamente
bella, con un
conocimiento de
la obra lorquiana
exquisito, extrayéndole
lo más
bello a esos textos
que es su lirismo
musical, donde
hasta la prosa
se puede transformar
en una partitura.
Cuando se ha hecho
tanto sobre los
textos del poeta
granadino, con
suerte variada,
esta obra resulta
insoslayable para
todo aquel que
ame su obra y
para el que no,
para que se acerque
desde el mejor
lugar que se puede
acercar a Federico
García
Lorca que es desde
la música:
su primer amor
y al que nunca
abandonó.
|