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Por suerte,
y era lo que queríamos, el
link LIBROS se consulta asiduamente.
En algunas oportunidades nos han
preguntado que por qué no
ponemos el precio de los libros
que seleccionamos. Y lo cierto es
que es una decisión no poner
el costo de los textos por varias
razones.
Una de ellas es que es muy importante
que las personas vayan a las librerías
a pedir textos de teatro (ya sean
obras, ensayos, biografías,
etc) porque esto va a producir que
los libreros, que por lo general
no le dan mucha cabida a los textos
teatrales, se ocupen de pedirlos
a las editoriales. Y porque a mayor
demanda, también, y soñemos
un poco, menor precio. Al menos
esa es la lógica.
Pero otra razón, y tal vez
aún más importantes,
es que existen las bibliotecas.
Es absolutamente necesario reinstalarnos
la buena costumbre de concurrir
y tener presente a las bibliotecas.
Para consultas sobre el quehacer
teatral, hay muchas y muy buenas.
Por nombrar algunas: la hemeroteca
(para todo lo que sea revista y
publicaciones periódicas)
de la biblioteca del Palacio Pizzurno.
Ahí se pueden encontrar revistas
como Ritornello, Palos y Piedras,
entre muchas otras.
Las bibliotecas del Cervantes y
del San Martín. Son maravillosas
y se pueden encontrar materiales
increíbles.
En este número de CRÍTICA
TEATRAL, sin ir más lejos,
publicamos la crítica de
un libro que no se consigue y que
sí se lo puede encontrar
en la Unidad de Información
del Centro Cultural de la Cooperación
– Floreal Gorini.
Hay que ir a los libros. Les pasamos
algo de data, si ustedes tienen
más y/o mejor, por favor
escríbannos. Muy agradecidos
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