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“Barco”
es una obra dirigida
por Nelson Valente.
El espectáculo
aborda la técnica
de la improvisación.
Cada función
será distinta.
Lo que la diferencia
a otros espectáculos
de las mismas
características,
es el tratamiento
formal del mismo
y la presencia
del director en
escena.
Los actores cuando
hablan entre ellos
lo hacen en una
mezcolanza de
ruso, italiano
y español.
Sus ropas parecen
sacadas de un
viejo arcón
en el cual se
mezclaron todas
las épocas.
Las situaciones
no tienen ningún
hilo conductor
y ninguna relación
entre ellas: de
un casamiento
pasan a un velatorio,
de una escena
de seducción
a un intento de
suicidio. El humor
da paso a la tristeza
y viceversa. Un
momento trágico
se transforma
en un hilarante
paso de comedia.
Quien marca estos
cambios es el
director del espectáculo,
que esta sentado
en una silla pocos
centímetros
delante de la
primera fila de
plateas. Golpeando
una pequeña
cuchara sobre
una mesa o con
movimientos de
sus manos, indica
lo cortes de escena,
la entrada y salida
de los actores
y los cambios
e intensidad de
las luces.
Un aire “kantoriano”
flota en este
hecho teatral,
donde cinco afiatados
actores logran
pasajes líricos,
absurdos, patéticos
con igual eficacia.
Como dijimos antes
en cada función
zarpará
un “Barco”,
que navegara,
con la pericia
de sus tripulantes
hacia destinos
desconocidos.
No importa desde
donde se parte
o adonde se arribe.
Lo importante
es el viaje. |