PIEDAD |
|
|
 |
|
“Piedad”
es una obra de
Fernando Mut y
Quique López
(que también
la dirige) y presentada
por el TSO Teatro
Sanitario de Operaciones.
Es una obra absolutamente
poética
e intemporal.
Si bien parte
de la escultura
de Miguel Angel,
a modo de disparador,
puede interpretarse
y sentirse como
una verdadera
voz que se alza
para decir que
siempre ha habido
y habrá
quien se revele
contra la injusticia,
la ferocidad,
la humillación.
Que su destino
podrá ser
trágico,
pero que siempre
surgirá
quien levante
la bandera de
la piedad (en
el sentido etimológico
de la palabra)
y retome la lucha
por un mundo más
humano.
Los personajes
son una lavandera
y su hijo, que
muere crucificado
(la imagen de
la crucifixión
es bellísima),
pasando por la
lapidación
y todo tipo de
sufrimientos.
Pero lo cierto
es que su madre
vuelve a tomar
las sábanas
(preciosa metáfora
de la mugre que
hay que lavar)
y prosigue el
trabajo.
Como no hay tiempo
en esta puesta,
tampoco hay espacio.
Toda la sala es
espacio de actores
y espacio de espectadores,
en constante desplazamiento
y en interacción.
Hay una cantante
lírica
que acompaña
toda la puesta.
Hay televisores
y proyecciones.
Caen litros y
litros a agua
para lavar la
suciedad en la
que está
inmerso este mundo
que nos toca vivir.
Es una obra que
no da tregua en
cuanto a la producción
de imágenes,
efectos. De modo
que “Piedad”
se vive –y
nunca mejor utilizado
el término-
con todos los
sentidos, por
momentos alternativamente
y la mayor parte
del tiempo en
una simultaneidad
avasalladora.
Todo esto da como
resultado una
obra con un eje
conceptual bien
marcado –una
mirada impiadosa
sobre los que
no tienen piedad-
a través
de imágenes
muy bellas provocando
a la sensibilidad
y a la emocionalidad |