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LA
METÁFORA
“El límite
de Schiller”
es una obra dirigida
por Gonzalo Córdova,
con textos de
“Sobre lo
sublime”
de Friedrich Schiller.
Presentada en
el marco del ciclo
“cerocinco
[05]”, idea
y dirección
del proyecto de
Rubén Szuchmacher.
Friedrich Schiller
–poeta,
dramaturgo, ensayista
alemán-
si bien comparte
parte de la contemporaneidad
con Goethe, fue
casi venerado
–entre los
clásicos
del S. XIX por
su sensibilidad,
puesto que está
más cerca
del hombre de
ese hombre al
que le exige –a
igual que a sí
mismo- las más
altas virtudes.
En esta obra se
extrae un pensamiento
nodal de Schiller
que lo expresa
en su texto “Sobre
lo sublime”
y la idea es el
problema que plante
al hombre en relación
al pleno ejercicio
de su libertad
frente a la naturaleza
y plantea el desafío
sublime que tiene
el hombre de superarla
a través
del arte o quedarse
contemplándola
en su perfección
pero sin permitirse
modificarla o
modificarse.
Gonzalo Córdova
supera con holgura
el desafío
que significa
poner en escena
estos conceptos.
Y lo hace desde
la metáfora
escénica.
Todo en escena
pone de manifiesto
las dos opciones.
La obra comienza
con un espacio
vacío iluminado
con tubos fluorescentes
de colores (aforo
y como marcando
una puerta al
medio del escenario)
y formando una
T desde aforo
y hacia la platea,
surge una línea
de tubos blancos
que atraviesa
el espacio escénico.
Llegan los actores
y arman meticulosamente
un mesa larga
(perfectamente
puesta con mantel,
platos, cubiertos,
copas, servilletas,
candelabros, para
varios comensales)
en la línea
de los tubos blancos.
El objeto está
creado. Pero vienen
los cuestionamientos
y, tal vez, sea
necesario destruirlo
para volverlo
a crear o transmutarlo
en otro –que
puede ser cualquier
expresión
artística-
pero en el caso
de esta puesta
es la música
(bellísimas
arias cantadas
en escena por
Lucas Werenkraut).
Todo esto que
parece –y
es- muy filosófico
esta puesto con
mucha inteligencia
ya que se apela
al humor, al desconcierto,
a la intriga.
Las actuaciones
están muy
bien (notable
las escenas en
que Javier Lorenzo
camina sobre la
mesa y cuando
baila el área
que canta su compañero)
y la puesta en
escena es impecable.
“El límite
de Schiller”
es una obra lúcida
e inteligente
y un verdadero
hallazgo el hecho
de rescatar precisamente
estos pensamientos
del gran poeta
alemán
fallecido en 1805. |