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BELLA,
RISUEÑA
Y TRAGICA
“Estirpe
salvaje”
es una obra dirigida
por Helena Tritek,
en la que se utilizan
a modo de texto
poemas y cartas
del poeta Georg
Trakl.
La misma directora,
al comienzo de
la obra, cuenta
brevemente a los
espectadores los
aspectos más
salientes de la
vida del poeta,
acto seguido presentará
a los personajes:
el padre del poeta,
las madres (uno,
dos y tres), la
hermana del poeta
y a Trakl mismo.
A partir de ese
momento las palabras
de Trakl serán
el hilo conductor
de la historia
de su propia vida.
Sus poemas llenos
de lirismo contrastan
con sus cartas,
enviadas a familiares
y amigos, en donde
pone en duda sus
trabajos literarios
y describe una
realidad llena
de apremios y
nostalgias cuando
se encuentra lejos
de su país.
Cada palabra tanto
en sus poemas
como en sus cartas
tiene un trasfondo
y eso es lo que
muestra con preciosas
imágenes
la obra.
Se ve a un matrimonio
feliz bailando
un vals ante la
vista de sus hijos,
a una pequeña
niña ejecutando
brillantemente
un Nocturno de
Chopin mientras
su hermano es
echado de esa
clase de piano,
la admiración
y temor de Trakl
ante una imagen
de la virgen María
( extrañamente
parecida a su
madre), la pasión
por una mujer
(madre dos), el
embelesamiento
al escuchar bellas
melodías
cantadas por la
madre tres y los
indicios y luego
el estallido de
la primera guerra
mundial, que finalmente
llevará
la vida del poeta.
Cada escena es
planteada como
una obra plástica.
Hay un gran cuidado
en la elección
de los elementos
escenograficos,
de vestuario,
en los pasajes
musicales y en
el diseño
lumínico.
La actuación
de Alejandro Viola
como el poeta
Trakl es de una
ternura y candidez
que emocionan.
Su expresividad
gestual, corporal
y vocal pone a
la luz el mundo
interior de este
poeta. No le va
en saga el resto
del elenco, con
actuaciones convincentes
y llenas de sutilezas.
Los muy bien escogidos
elementos escenograficos
son: una mampara
transparente móvil
que aparece al
principio y al
final de la obra,
a la izquierda
del espacio un
piano vertical
puesto de costado,
a la derecha de
dicho piano un
sillón
y detrás
del sillón
un hermoso tapiz.
Es excelente el
vestuario de época
– la obra
sucede en 1910
– combinando
colores ocres
y oscuros, con
pinceladas de
telas brillantes
de color celeste
y rojo.
Cabe destacar
que la actriz
Analía
Rosenberg ejecuta
con muy buen gusto
la composición
de Chopin.
La obra “Estirpe
Salvaje”
nos sumerge a
través
de deliciosas
y bellas imágenes
a mundo lírico,
risueño
y trágico,
como la vida y
la poesía
de Georg Trakl. |