HUMOR
Y MEMORIA
“Presentes
Ausentes”,
es una obra
del grupo Humo
Negro de la
Pcia de Neuquén,
con textos de
Jorgelina Balsa
y Sandra Monteagudo
y asesoramiento
escénico
de Deby Wachtel.
Dos profesoras
que compartieron
más 40
años
de sus vidas
en una escuela
secundaria,
se reúnen
para recordar
viejos tiempos.
Ambas están
muy cambiadas:
la profesora
de música
canta tangos
en un cabaret
y la profesora
de gimnasia
lleva a cuesta
–junto
con sus años
y achaques-
un pesado bolso.
El cuerpo de
profesores de
esa escuela
mantiene su
juramento de
juntarse cada
año,
ya sea de cuerpo
presente o después
de muertos.
En este último
caso lo hacen
mediante un
objeto (libros,
vestidos, prendas
personales)
que recuerde
su presencia
y es por eso
que ella lleva
en ese bolso
la memoria de
los profesores
muertos acuesta.
Retazos de imágenes,
la aparición
de algún
objeto del bolso
que trae el
recuerdo de
otro docente,
son los medios
que se utiliza
la obra para
mostrar, a veces
en forma irónica
y en otras tiernas,
cómo
los años
oscuros de la
dictadura militar
dejaron su huella
indeleble, tanto
en los jóvenes
que educaban,
como en ellas.
Actos escolares
carentes de
sentido, competencias
deportivas (es
un hallazgo
el cuadro de
danza acuática
al son de una
marcha militar),
libros que se
tiran, canciones
que duelen de
solo oírlas,
son el marco
en donde se
desarrolla la
vida de estas
profesoras.
El planteamiento
escénico
de la obra es
muy bueno: la
acción
se desarrolla
en el cabaret
en donde canta
la profesora
de música.
Hay un escenario,
ubicado al frente
del salón-cabaret
en el que se
ven dos micrófonos,
una pequeña
tarima en proscenio
y aforo una
tela blanca.
Ahí canta
sus tangos reos
la profesora
de música
y es el espacio
en donde los
recuerdos de
las profesoras
cobran vida
Al costado del
salón,
en una tarima
elevada, ambas
maestras comparten
una mesa, en
donde van desgranando
sus recuerdos.
De esta manera
el pasado y
el presente
están
aunados en un
solo ámbito.
Solo les basta
caminar unos
pasos a las
ancianas para
convertirse
en las jóvenes
mujeres que
fueron.
Las actuaciones
de Jorgelina
Balsa y Sandra
Monteagudo son
excelentes.
Muestran con
gran eficacia:
la ternura,
la ironía,
la envidia,
la bondad, la
hipocresía
y la frustración
de sus personajes.
Aplicando en
algunas ocasiones
técnicas
de clown, cantando,
o haciendo gimnasia
acuática,
redondean una
actuación
llena de humor
y calidez.
Es de un gran
cuidado el vestuario
ya que diferencia
los distintos
tiempos en que
se desarrolla
la obra.
“Presentes
Ausentes”
es un espectáculo
en el cual se
muestra, por
detrás
de la risa,
el devastador
paso de la dictadura,
en este caso,
en la educación
de nuestro país.