LA
TIERRA HUMILLADA
El ombligo del
sol es una obra
escrita y dirigida
por Manuel Maccarini
y presentada
por el grupo
CETYC (Centro
de Estudios
Teatrales y
Cinematográficos)
de la Provincia
de Jujuy y presentado
en la 21† Fiesta
Nacional del
Teatro 2006,
que se está
realizando en
estos momentos
en Buenos Aires.
El ombligo del
sol cuenta quinientos
años
de la historia
de los pueblos
originarios.
Desde la conquista
española
hasta nuestros
días.
Pero de una
manera muy particular.
En principio,
diremos que
hace buen alarde
de teatralidad
en cuanto no
es didáctica
ni panfletaria,
sino que recurre
–a decir
de sus propias
palabras- a
una estética
de juguete barroco
travestido.
Trata sobre
un príncipe
aborigen que
de pequeño
es separado
de su familia
para ser educado
“civilizadamente”
como una niña
occidental y
cristiana. Pero
al regresar
a su tierra
la encuentra
saqueada y al
querer recomponer
la situación
deberá
soportar aún
más humillaciones,
cada vez más
cruentas y más
viles.
En teatro se
puede hablar
del tema que
sea y tratarlos
desde la estética
y la poética
que se elija.
El grupo CETYC
eligió
un grotesco.
La obra trascurre
durante una
fiesta, donde
todo es absurdo.
La Reina Pacha
–Graciela
Guzmán-
rige un mundo
de sueños
y fantasías
y su corte la
integran unos
eunucos (que
en la obra cumplen
la función
de los músicos,
y muy buenos,
por cierto.
Interpretados
por Mariana
Anachuri y Joaquín
Cisterna). La
Princesa Kiskida
–Sergio
Diaz Fernández-
es el príncipe
heredero y su
acompañante
es la comadre
Malinche –Nilda
Rossetto- ,
una mujer absolutamente
accidentalizada.
El tirano, el
verdugo, es
el Ministro
Umo –Martín
Calvó-.
Las actuaciones
son muy buenas
y todos logran
componer sus
personajes con
holgura y creatividad
Para llegar
a la platea
es necesario
atravesar el
cementerio donde
están
esparcidos los
huesos de los
antepasados
y cruces cristiana
con el nombre
de los diferentes
pueblos originarios
(desde los Diaguitas
hasta los Onas).
A la izquierda
del escenario
hay una urna
funeraria, a
la derecha una
pirámide
donde se ubican
los músicos
y en el centro
el trono de
la Reina Pacha,
y todo el espacio
tiene arcos
con flores,
como para dar
el tono festivo
y de carnaval.
El ombligo del
sol es una obra
sumamente inteligente,
ingeniosa y
divertida, y
no por ello
soslaya la profundidad
del tema que
trata