La
nona |
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La
puesta en escena
de la obra de
Roberto Cossa,
realizada por
el grupo La Mascara
de la localidad
de Moreno, nos
muestra como sucumbe
una familia ante
las mandíbulas
insaciables de
la que da nombre
a la obra.
Con un espacio
despojado, solo
tres telas blanca
intercaladas son
el ámbito
escenografito.
El director Gastón
Quiroga opto apoyar
su propuesta en
la
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actuaciones.
Y es ahí
donde habría
que encontrar
los puntos flojos
de este espectáculo.
Al no haber
un elenco parejo,
algunas escenas
tienen un muy
buen desarrollo
y resolución
y otras se pierden
en la intranscendencia
según
quien las juegue,
provocando desniveles
en el espectáculo.
Acertados trabajos
de Gastón
Quiroga, Adriana
Rodríguez,
Ana María
Vassia y Diana
Foscaldo, un
escalón
por debajo de
ellos se ubican
Zaidy González,
Osvaldo Llerandi
y Francisco
Dubreucq.
Escenas muy
bien ideadas
como la comida
de toda la familia,
el encuentro
de Anyula y
Francisco o
el final con
el grito triunfal
de la Nona y
toda la familia
destruida a
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contraluz;
son opacadas
por los excesivos
cortes con apagón
de escena a
escena que quitan
continuidad
al crescendo
dramático.
Buen trabajo
de luces y musicalización
de Carla Paganini.
No obstante
las consideraciones
hechas más
arriba el espectáculo
llega a buen
puerto y consigue
el cometido
de terminar
odiando a esa
“tierna”
viejecita, voraz
que no solo
deglute alimentos
si no también
sueños,
proyectos y
hasta la vida
de los que la
rodean.
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