VIGENCIA
“Formas de hablar...” es una obra de Daniel Veronese, dirigida por Percy Jiménez Vásquez.
Isabel es una mujer de 60 años que tiene un hijo que ha entrado a una mina hace doce años y que no supo nada más de él. Recibe una citación y va a una oficina de la mina a averiguar sobre destino y ahí es vapuleada física y psicológicamente por Guitiérrez y su secretaria.
La obra de Veronese (escrita en 1994) es una enorme metáfora sobre los desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983). Y esta puesta de Percy Jiménez Vásquez, sosteniendo la base expresionista, le da un doble giro y lleva la metáfora hacia una significación más cercana, sin obviar la primigenia del autor. Esto, en cuanto a lo que se muestra de modo palmario es quien detenta el poder y como lo utiliza, desde el lugar que sea. En la década del ´70 fueron los militares y ahora es el poder económico que sigue avasallando a las personas y las persigue hasta en su propia intimidad.
Son muchos los signos utilizados por Jiménez Vásquez como para hacer esta lectura. Uno de ellos es el final de la obra: agrega un cierre musical donde se escucha un tema “disco” y los personajes salen a bailar como posesos y esa misma música los mata.
También es importante tener en cuenta el diseño escenográfico. Todo es impecable: sillones blancos, tapete blanco. Todo impoluto, impersonal y “moderno”. En lugar de intercomunicadores, se utilizan teléfonos celulares y la secretaria en esta puesta es un perfecto modelo de señorita “sonrisa permanente” impecablemente vestida (a diferencia de las didascalias de Veronese). En este contexto, también resulta relevante el diseño de luces (realizado por Ricardo Sica); recurre a crear un ambiente frío y hostil, resaltando los blancos.
En cuanto a las actuaciones, es dable destacar el trabajo que realiza Soledad Lucía Ardaya Morales en el personaje de Isabel (la madre). Es una creación conmovedora.
Esta obra se gestó en La Paz –Bolivia- cuyo director viajó para los ensayos y la puesta en escena y ahora viene a Buenos Aires sólo por el mes de junio.
“Formas de hablar de las madres de los mineros, mientras esperan que sus hijos salgan a la superficie” es una obra que sostiene su vigencia y a la que se la pudo resignificar en una
re-creación original y creativa.