“La
temporada del
mosquito”
es una obra de
Diego Echegoyen,
Julio Panno y
Miguel, Scolnik
y dirigida por
Julio Panno.
Narra la historia
de un científico
en decadencia,
devenido en empleado
administrativo
de una empresa
que fabrica insecticidas
y que es la única
fuente de trabajo
del pueblo, General
Ochoa; y su alumno
que regresa a
reivindicar a
su profesor, al
que admira y con
el que se siente
en falta, a través
de un plan pergeñado
durante años.
“La temporada
del mosquito”
es una obra inteligente
e interesantísima,
en cuanto muestra
a los personajes
perfectamente
delineados y también,
en tanto que permite
una lectura más
allá de
la anécdota,
mostrando la indolencia
en la que puede
caer una sociedad
que está
|
|
|
|
aferrada a sus
pequeñas
miserias cotidianas
y se conforma
con ellas, huyendo
a un cambio
y hasta rehuyéndolo
con bajezas.
Es una obra
que mantiene
la intriga,
el interés,
dinámica
y con humor;
basada en las
muy buenas actuaciones
de Diego Echegoyen
y de Miguel
Scolnik.
Es interesante
destacar la
composición
estética
de la puesta
en cuanto a
la disposición
del espacio,
el vestuario,
la iluminación
y los efectos
sonoros.
En cuanto al
espacio, la
obra se desarrolla
en un sótano,
a donde fue
confinado –a
modo de oficina-
el empleado/profesor.
Para ello
|
|
se eligió
trabajar atrás
de bambalinas,
las sillas de
los espectadores
están
ubicadas sobre
el escenario
y el espacio
de la acción
está
a 50 cm. más
abajo, dando
un efecto de
encierro, mediocridad
y conformismo
en perfecta
apoyatura a
la idea de la
obra.
El diseño
de luces también
está
acorde a esa
idea en cuanto
sólo
se utiliza una
lamparita de
techo, una lámpara
de pie y apoyo
mínimo
de otra luminaria,
muy bien utilizados.
“La temporada
del mosquito”
es una profunda
reflexión
sobre la condición
humana y una
obra de teatro
donde todos
sus componentes
se conjugan
a unísono
logrando una
excelente pieza.
|
|