“La
pornografía”
es una obra escrita
y dirigida por
Gonzalo Martínez.
Cuenta la historia
de la llegada
de un muchacho
a un lugar rural
y donde se encuentra
con dos bellos
adolescentes y
dos hombres de
su edad. A ese
lugar fue enviado
por sus tías
para que se defina.
Ese mandato de
definición
es absolutamente
ambiguo, remitiendo
a juegos infantiles
en cuanto al descubrimiento
de los cuerpos,
el desafío
a los límites,
al voyeurismo.
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LA PORNOGRAFÍA |
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Si bien es una
obra de la que
se puede decir
que tiene buenas
actuaciones
y un contexto
de imágenes
bellas, logra
la sensación
de indefinición
y de algo inacabado
en sí
mismo en cuanto
no se profundiza
en la idea y
sólo
aparece en escena
un juego de
situaciones
de cierta conexidad
entre sí.
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El espacio está
delimitado por
un marco onírico
en cuanto hacia
el fondo del
escenario hay
una pared con
una abertura
marcada, pero
sin ventana;
la ventana de
la derecha se
saca y se pone.
Se juega con
un árbol
que es trasladable.
Todo esto apoyado
por un diseño
de luces que
aporta a la
creación
de un espacio
de juego/sueño,
utilizando tonos
más bien
amarillentos,
ocres e el que
fluye la obra.
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