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Crítica
 
Función presenciada en fecha: 10/07/05
“Me dio lástima decirte que no”, es una creación colectiva con coordinación de dramaturgia y dirección de Bernardo Cappa.
La obra sumerge al espectador en un mundo extraño y grotesco.
En una casa conviven una familia compuesta por un padre, su pareja, una hija y un hijo. El padre, ex nadador, todavía sueña batir un record de travesía a nado, su pareja añora épocas pasadas, el hijo saca fotos eróticas a su hermana y trata de emular a su padre en la afición por la natación, la hija hace gala de una inocente promiscuidad. Esta familia recibe la visita de un joven con la misión de medir la casa, porque esta va a ser rematada por la falta de pago de innumerables impuestos.
La llegada de este joven repercute de distintas maneras en los miembros de esta familia: ambas mujeres, cada una a su manera, intentarán seducirlo; el padre competirá con él en quien resiste más tiempo sin respirar y el hijo lo retratará en cuanto tenga la oportunidad. El joven, por su parte, se entregará, en un principio, mansamente a las distintas propuestas, hasta que en un estallido, con aire de arte marcial, tratará de poner orden a ese caos proponiendo, entre otras cosas, que
ME DIO LASTIMA DECIRTE QUE NO

pongan al día sus impuestos para evitar el remate de la casa. Propuesta que cae en saco roto, debido que a los componentes de esta familia parecen no darse cuenta o niegan la situación en que se encuentran.
Personajes encerrados en su propio mundo, en sus deseos frustrados, en su pasado- al parecer mejor que este presente- y en su hoy sin futuro. Para los miembros de esta familia el mundo exterior le es ajeno. Pero aun intentan mantener algunas costumbres, como el de poder ir a la pileta o el agasajar al recién llegado con una cena y poner su mejor vajilla.
La negación, el derecho a modificar formas de vida, el individualismo y la solidaridad como punto de partida de una esperanza; son temas excluyentes en esta obra.
La actuaciones, todas muy buenas, ahondan en el genero del grotesco y no dejan de lado cierta ambigüedad para algunos personajes.
Esta muy bien aprovechado el hecho de que el espacio escénico sea una pequeña habitación en una casa de familia. Dicha casa fue recorrida previamente por el

espectador antes de llegar a donde se desarrolla la acción. Entonces se tiene conocimiento que la puerta de adelante a la izquierda del espectador da a un pasillo que lleva a la puerta de entrada y la puerta del fondo también a la izquierda da a un comedor. Coloca la obra en un ámbito real que contrasta con la irrealidad de las acciones.
Una heladera en desuso puede convertirse en un set de fotografía, en un confesionario, en refugio, en escritorio, en trampolín y en el objeto mediador para unir a todos tras un objetivo en común.
Un diseño de vestuario detallista, pone a la vista el mundo interior de cada personaje. La iluminación crea un clima opresivo.
La obra podría resumirse en una escena: un miembro de la familia pide ayuda al joven para que le solucione su problema, ya que le confiesa que no pagó los impuestos de la casa porque ese dinero se los gastó en viajes al exterior y creía que su bonanza económica sería eterna. Metáfora de un país que siempre escapa a su realidad y espera que alguien de afuera solucione sus problemas.

GABRIEL PERALTA

ELENCO.
   

Bernardo Cappa
Alejandro Álvarez
Javier Dubra
Luis Sosa Arroyo
Noelia Prieto






FICHA TÉCNICA

Asistencia Artística: Aníbal Gulluni
Asesoramiento en iluminación: Matías Sendón
Fotografía: Mauricio Kartum
Prensa: Carolina Alfonso
Foto de gráfica: Xavier Martín
Coordinación de dramaturgia y dirección: Bernardo Cappa

SALA ALUCÍA. ECUADOR 474. DOMINGO 19 hs. LOCALIDADES: $ 10.


 

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