Lucientes
es una obra presentada
por "el bachín
teatro",
escrita y dirigida
por Manuel Santos
Iñurrieta.
La trama se desarrolla
en un bar, en
el que al dueño
lo único
que le interesa
es el dinero y
es atendido por
dos meseras: una
totalmente vencida
a su destino y
la otra escucha
los clamores del
pueblo, pero no
es oída.
Los parroquianos
son dos bandos
de policías
–a cual
más feo
y malo- que fusilan
a todo aquel que
no se sume a ellos,
un mendigo ciego
(o no tanto) y
un hombre que
trabaja de construir
metáforas
ocho horas al
día.
Se trata de una
comedia que plasma
en escena el teatro
épico brechtiano.
Si bien el bachín
teatro lo venía
esbozando en sus
obras anteriores
("Siberia"
y "Charly")
es en Lucientes
que logra la síntesis
de esta estética
donde aparecen
los elementos
identificatorios
perfectamente
conjugados en
beneficio de la
historia. Para
nombrar algunos,
podemos decir
que está
el narrador, en
el personaje del
dueño del
bar (muy bien
interpretado por
Esteban Parola);
el distanciamiento,
sostenido desde
las actuaciones
–apelando
al grotesco, cambiando
las máscaras
por maquillaje
de base blanca-
y con puntos más
marcados
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LUCIENTES |
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como en el caso
del monólogo
de Metáfora
(llevado acabo
por Manuel Santos
Iñurrieta,
logrando el
extrañamiento
en un abrupto
cambio de clima
en la obra).
La obra está
inspirada en
la pintura Los
fusilamientos
en la montaña
del Príncipe
Pío
de Francisco
de Goya y Lucientes
y es notable,
y como para
destacar, el
hecho de que
se ha logrado
atravesar la
puesta con la
ideología
del universo
plástico
de este pintor
en tanto que
en Lucientes,
como en la pintura
de Goya, se
plasma una mirada
de la realidad
y la sociedad
exenta de piedad,
se destaca y
revela la vanidad,
la fealdad,
la codicia,
la crueldad.
En un momento
de la puesta
se recrea la
pintura a través
de una sutil
metáfora
del fusilamiento,
creándose
una imagen de
gran belleza.
A los elementos
analizados hay
que agregarles
los del humor
y la música,
fundamentales
en esta comedia.
Se juega con
un humor irónico
e irreverente
y a la vez fresco,
en cuanto se
disfruta y lleva
a la reflexión.
En tanto que
la música
le otorga un
aporte
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valiosísimo
puesto que marca
el ritmo y el
tempo de la
puesta, dándole
dinamismo. La
obra cuenta
con canciones
y música
instrumental,
muy bella, compuesta
y ejecutada
en vivo por
Gabriel García.
Hay que destacar
el trabajo de
dirección
de actores,
en cuanto que
las actuaciones
están
todas a un mismo
nivel interpretativo
y creativo (y
muy bueno, por
cierto) -en
el contexto
de la línea
estética
de la obra-
y la incorporación
de nuevos actores
que se suman
a los fundadores
de el bachín
teatro (a saber:
Julieta Grinspan,
Marcos Peruyero,
Manuel Santos
Iñurrieta
y Carolina Guevara,
esta última
actriz sorprendiendo
nuevamente con
su calidad artística
y construyendo
un personaje
que se tornará
tan inolvidable
como su Betty
Boop de Charly)
. Y por lo tanto
destacable el
trabajo de María
José
Ñañez,
Esteban Parola,
Federico Ramón,
Gabriel García,
Jerónimo
García
y Federico Mickevicius.
Lucientes. “llaman
a la puerta
con recios golpes...”
es una comedia
divertida y
dinámica,
que muestra
la circularidad
de la historia
y de las iniquidades
humanas, logrando
una síntesis
dialéctica
entre el teatro
épico
brechtiano y
la estética
goyesca.
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