El
tapadito es una
obra de Patricia
Suárez
y dirigida por
Hugo Urquijo.
Está ambientada
en el pueblo de
San Fernando,
en la década
del 50. Trata
sobre dos mujeres
alemanas que se
vienen a vivir
a la Argentina
después
de la Segunda
Guerra Mundial.
Una es modista
y la otra, su
cliente, está
casada con un
militar que participó
en la Guerra y
la maltrata. La
intriga se desarrolla
a partir de que
Vera le pide a
la modista –Leni-
que la ayude a
volver a Alemania
a escondidas de
su esposo y Leni
la ayuda, no por
camaradería
y buena paisana,
sino por venganza.
Es
una obra muy interesante
y necesaria –y
por lo tanto,
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EL TAPADITO |
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siempre vigente-
por el tema
que trata; pero
pierde suspenso
–que es
necesario para
este tipo de
obras en que
la dramaturgia
es tradicional
en tanto que
hay una presentación,
desarrollo y
desenlace- en
cuanto se hace
evidente la
mentira sobre
el hijo de Leni
y su interés
en convencer
a Vera para
que abandone
a su marido.
Sí es
muy bella la
metáfora
que dice Leni
“el pájaro
que vuela siempre
en línea
recta siempre
logra su objetivo”,
ella está
a punto de lograr
su venganza,
que es lo que
se convirtió
su vida misma.
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Las actuaciones
están
a cargo de Marcela
Ferradás
(Vera, una mujer
de mediana edad,
frágil
y asustada)
y de Silvia
Baylé
(Leni, una mujer
decidida a todo
pero con un
profundo dolor
que arrastra
y no la deja
vivir). Ambas
están
muy bien en
la creación
de sus personajes
y trasuntan
un profundo
trabajo, sobretodo
en el campo
emocional.
El vestuario
es un aspecto
a destacar,
en tanto que
fue un elemento
que se cuidó
hasta en los
más mínimos
detalles de
confección
y de época.
El diseño
está
a cargo de Mariana
Polski.
El tapadito
es una obra
que se sostiene
en las actuaciones
y no tanto en
la historia
que resulta
demasiado obvia
y descriptiva.
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