Escrita
y dirigida por
la actriz y titiritera
Antoaneta Madjarova,
El invento terrible,
es una de las
mejores opciones
de la temporada
de teatro infantil
2005. Estrenada
el año
pasado, el éxito
de público
determinó
que continuara
en cartel. Madjarova
nació en
Smolian, Bulgaria
y es, además,
profesora de teatro
y de piano, directora
artística
del Grupo Kukla
y coordinadora
de la programación
del Área
Títeres
y Espectáculos
Infantiles del
Centro Cultural
de la Cooperación.
Esta sólida
y sostenida producción
teatral es el
background de
El invento terrible.
El credo estético
de Madjatrova
tiene que ver
con un interés
especial por el
niño y
por el arte. Ha
declarado en una
oportunidad: “Por
ser para chicos
el teatro infantil
no es un arte
menor. Hay que
trabajar con todo
respeto y saber
que los chicos
no son tontos
y no se conforman
con que los hagamos
reír de
manera barata.
Son sinceros y
si algo no les
gusta se distraen
o te lo comunican.
Captan rápidamente
la mentira y te
exigen que los
respetes”.
El invento terrible
tiene como protagonistas
a un científico
y su asistente
que trabajan en
forma secreta
en proyectos diabólicos
para la humanidad.
Su peor hazaña
es intentar secuestrar
a la luna. Si
bien se trata
de teatro de títeres,
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EL INVENTO TERRIBLE
TEATRO INFANTIL |
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que implica
muchas veces
limitaciones,
la puesta en
escena es compleja
y muy interesante.
La acción
transcurre en
un castillo
muy extraño
representado
con un retablo
muy original
que tiene distintos
niveles por
donde circulan
los títeres
de diferentes
tamaños,
y huecos por
donde los mismos
se asoman. Este
dispositivo
permite que
el pequeño
espectador vea,
a la vez, lo
que sucede en
la superficie
y lo que ocurre
bajo tierra,
en las cloacas
y pasadizos
subterráneos
donde viven
las ratas. Se
trata de una
obra perteneciente
al género
de terror destinado
a los chicos,
donde los malos
y los buenos
se enfrentan
sin alivianar
las crueldades
que puedan ocurrir.
Este aspecto
vincula al espectáculo
con el cuento
tradicional
al estilo Caperucita
o Pulgarcito
y, también,
a la mejor literatura
de Elsa Bornemann.
Esta opción
acerca a los
niños
a la historia
que se cuenta,
ávidos
de que ocurran
cosas fuertes
y significativos
en escena.
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Madjarova puso
especial interés
en la creación
de un clima
de terror, pero
combinado con
el humor y el
absurdo, lo
que atenúa
el miedo “negativo”
de los niños.
“El teatro
de títeres
y objetos es
justamente eso:
transformación
permanente con
una alta dosis
de absurdo.
Una mesa puede
transformarse
en casa, en
bosque, en silla,
en puente y
a demás
puede comer,
llorar y enamorarse.
A eso se suman
la exageración
y lo caricaturesco
que conviven
tanto en las
expresiones
infantiles (juegos
y dibujos),
como en el espectáculo
de títeres”,
nos dijo en
un reportaje
Madjarova. El
Grupo Kukla
se luce en la
manipulación
de los muñecos
por la agilidad,
la frescura
y el profesionalismo
con que trabajan.
El diseño
de los títeres
es muy cuidado
y vistoso. El
invento terrible
es un espectáculo
ideal para chicos
a partir de
los 4 años
y hasta los
10. Un dato
interesante
es el enorme
libro antiguo,
relacionado
con el argumento
de la obra,
y ubicado a
la salida de
la sala, donde
los niños
pueden escribir
y dibujar lo
que sintieron
durante el espectáculo.
Este elemento
de ficción,
sin embargo,
se transforma
en documento
porque permite
testimoniar
las sensaciones,
emociones e
ideas experimentadas
por los espectadores
durante el espectáculo.
Imperdible.
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