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LA LIBERTAD DEL ESPÍRITU
Antonin Artaud – Paul Valery
Sé que en el debate actual tengo de mi lado a todos los hombres libres,
A todos los verdaderos revolucionarios que piensan que la libertad
Individual es un bien superior al de cualquier conquista obtenida en
Un plano relativo. Antonin Artaud
“...Dije “valor” y es precisamente de eso de lo que deseo hablar; es el punto capital sobre el cual querría llamar la atención.
Hoy estamos en presencia de una verdadera y gigantesca transmutación de valores (para utilizar la expresión de Nietzsche), e intitulando esta conferencia “Libertad del Espíritu”, simplemente hice alusión a uno de los valores esenciales que en la actualidad parece sufrir la suerte de los valores materiales.
Así pues dije “valor” y dije que hay un valor llamado “espíritu”, como hay un valor petróleo, trigo u oro.

Dije valor, porque hay evaluación, juicio de importancia y hay también discusión sobre el precio que se está dispuesto a pagar por este valor: el espíritu.
Puede haberse hecho una inversión en este valor; se la puede seguir, como dicen los hombres de la Bolsa; se pueden observar sus fluctuaciones, como en cualquier cotización que representa la opinión general del mundo sobre él.
Se puede ver en esta cotización inscripta en todas las páginas de los diarios, cómo viene compitiendo aquí y allá con otro valores.
Porque hay valores rivales. Son por ejemplo: el poder político, que no siempre está de acuerdo con el valor espíritu, el valor seguridad social, y el valor organización del Estado.
Todos esos valores que suben y bajan constituyen el gran mercado de los negocios humanos.
Entre ellos, el desdichado valor espíritu casi no deja de bajar.
Las consideraciones del valor espíritu permite, como todos los valores, dividir a los hombres según la confianza que pusieron en él.
Hay hombre que depositaron todo, todas sus esperanzas, todas sus economías de vida, de corazón y de fe.
Hay otros que se le han consagrado mediocremente. Para ellos, es una inversión sin demasiado interés, sus fluctuaciones les interesan muy escasamente.
En la vida económica, como en la vida espiritual, encontrarán ante todo las mismas nociones de producción y de consumo.
El productor, en la vida espiritual, es un escritor, un filósofo, un sabio; el consumidor es un lector, una audiencia, un espectador.
Asimismo encontrarán esta noción de valor que acabo de retomar, que es esencial en los dos órdenes, como lo es la noción de intercambio y la de oferta y demanda.
Todo esto es simple, todo esto se explica fácilmente; son términos que tienen sentido tanto sobre el mercado interior (donde cada espíritu discute, negocia o transige con el espíritu de los otros) como en el universo de los intereses materiales...”

Parte de una conferencia dictada por Paul Valery en el año 1939. Compilada junto a un texto de Antonin Artaud: “En plena noche o el bluff surrealista” en el libro “LA LIBERTAD DEL ESPÍRITU”. Traducción y prólogo de Claudia Schvartz. 1999. Editorial Leviatán. Colección El Hilo de Ariadna. Buenos Aires. Pp. 28/31.-

 


         

 

 

 
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