Este
libro contiene tres obras de
un mismo período (década
del ’40) de la producción
dramática del gran filósofo
francés del Siglo XX,
y, a su vez, obras muy diferentes
entre sí en cuanto a
los temas que aborda.
“A puerta cerrada”
(1944) trata sobre dos mujeres
y un hombre que se mueren y
van al infierno. Un averno muy
especial ya que es una habitación
de la que nunca podrán
salir, nunca se apagará
la luz y nunca podrán
dejar de observarse. Habla sobre
la mirada condenatoria de los
demás y la apertura de
juicios sobre los otros sin
observar las propias miserias.
“La puta respetuosa”
(1946) está situada en
un pueblo de los Estados Unidos
y aborda de manera bellamente
poética –pero no
por ello menos cruel- de la
discriminación racial
y social y de las actitudes
hipócritas, tanto como
del abuso del poder en un pueblo
chico, pero que bien puede ser
leída como metáfora
de la sociedad contemporánea.
En cuanto a “Las manos
sucias” es una descarnada
mirada sobre las consecuencias
que puede acarrear el fanatismo
dogmático e irreflexivo,
aún en el marco del ambiente
de una célula de la Resistencia
Francesa durante la Segunda
Guerra Mundial.
Jean-Paul Sartre ha plasmado
a través de su propia
poética dramática
su pensamiento –existencialismo-
más lúcido en
estas tres piezas que son de
lo más representativas
de su producción.
SARTRE Jean-Paul. A puerta cerrada.
La puta respetuosa. Las manos
sucias. Editorial Losada. Colección:
Gran Teatro. Traducción:
Aurora Bernárdez. Buenos
Aires, 2004.