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PROFUSIÓN
DE IMÁGENES
BELLAS
“El armado”
es una obra de
danza con dirección,
coreografía
e interpretación
de Sebastián
Scandroglio.
En el escenario
hay un enorme
cubo hecho con
tres puertas corredizas
por lado. En un
principio sólo
se ve sombras
de un hombre que
se va asomando
y recortándose
cada vez con mayor
nitidez hasta
que surge de su
encierro y empieza
a abrir puertas.
Sólo un
hombre que se
enfrenta –por
momentos tímidamente
y en otros con
resolución-
a un afuera que
recorre subrepticiamente
y hasta con desconfianza.
Es muy bueno el
trabajo de Sebastián
Scandroglio en
la difícil
decisión
de trabajar en
un espacio tan
limitado y dándole
con su cuerpo
la sensación
de fragilidad
a la vez de contención.
Logra transmitir
verdaderos estados
por medio de su
danza que va desde
la exploración
al desafío.
Es indispensable
en esta obra remarcar
el diseño
de luces, es notable
la creación
de Matías
Sendon. La luz
completa el personaje
y las sensaciones
que transmite
aportando de manera
indisoluble a
la calidad del
espectáculo,
la creación
de imágenes
plásticas
de gran belleza.
“El armado”
es una obra desafiante
y que conmueve
por medio de su
creatividad y
sencillez. |