“El
cuento del violín”
es una obra escrita
y dirigida por
Gastón
Cerana.
Cuenta la historia
de una familia
que se ha empobrecido
y lo único
que les queda
es un violín
Stradivarius.
Paula, las descendiente
más joven
de esta familia,
posee una notable
inclinación
hacia la música
y quiere aprender
a tocar el violín,
pero no la dejan.
Le regalan una
flauta, una guitarra,
rescatan un piano
de una inundación
y le pagan clases
de piano, pero
el violín
no se toca.
Esa
familia no contó
con el destino,
que es inexorable.
Gastón
Cerana crea un
paralelo entre
el instrumento
y el ser humano,
con sus grandezas
y con sus miserias;
y para ello, apela
al humor, a una
historia de amor,
a la selección
de muy buenos
actores y, por
supuesto, a la
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EL
CUENTO DEL VIOLÍN |
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música.
Las actuaciones
están
a cargo de Alicia
Muxo (Bruna),
Vivian El Jaber
(Eduarda), Fernando
Armani (Domingo),
José
Ignacio Tambutti
(el relator
y también
ingresa a escena
en el personaje
de Miguel) y
Maida Andrenacci
en el rol de
Paula, una adolescente
muy bien interpretada
por esta actriz,
con excelente
manejo del cuerpo
y del espacio,
que es la primera
vez que la vemos
en escena y
que será
muy interesante
seguir su trayectoria.
Las
plateas están
ubicadas a los
laterales del
espacio escénico
que está
regido por el
cuadro de la
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antepasado que
dejó
como herencia
el Stradivarius
y un piano.
Completan la
escenografía
una mesa, unas
sillas destartaladas,
un sofá
y la mesita
donde se guarda
el violín,
protegido por
una tapa de
cristal.
Los actores
hacen varios
cambios de vestuario,
según
las necesidades
de la puesta,
buscando el
signo característico
de cada personaje,
teniendo en
cuenta la estética
y aportando
al humor.
La música
original para
esta obra es
una creación
de Gabriel Goldman
y los actores
José
Ignacio Tambutti
y Maida Andrenacci
interpretan
obras de Liszt,
Bach, Chopin,
Ginastera y
Mozart.
Una obra bella,
creativa y una
profunda reflexión
sobre el ser
humano.
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