|
|
LA
PERSONA Y EL PERSONAJE
“Christian
Dior et moi”
es una obra con
dramaturgia y
dirección
de Jorge Ferrari
que se brinda
dentro del ciclo
CERO CINCO (05).
Ese hombre regordete
de modales exquisitos,
vestido elegantemente,
que habla apasionadamente
sobre su vida
y sus vivencias
es Christian Dior.
Pero no es el
Dior, como él
mismo aclara,
que recibe aplausos,
el mimado por
la fama, el que
sale en todas
las fotos, sino
es el Dior íntimo,
el que no se ve,
el que huye de
su propia celebridad.
En un espacio,
que es una pasarela,
el hará
desfilar por ella
sus recuerdos.
Contará
como el azar (por
tres veces) y
su tenacidad lo
llevará
a convertirse
en un creador
de modas, defenderá
la belleza y la
figura de la mujer
por sobre todas
las cosas, de
como sus vestidos
pasan a ser la
razón de
ser de su vida
y los secretos
de un desfile.
Su infancia, su
casa, la Francia
de post-guerra,
sus amigos y modelos
son evocados a
veces risueñamente,
a veces con nostalgia
y otras con tristezas.
Este hombre no
reniega del otro
(el de la fama),
que él
mismo creó,
pero indica que
es sólo
un personaje,
que el verdadero
Dior es él.
Esta obra es bella
y cuidada en todos
sus detalles.
La actuación
de Javier Rodríguez
es extraordinaria.
Toca todas las
cuerdas de su
personaje con
entrega y técnica.
La propuesta de
dirección
lo obliga a un
gran esfuerzo,
tanto físico
como emocional.
Transmite todo
el íntimo
universo de ese
ser, sin soslayar
sus dudas y contradicciones.
El diseño
de escenografía
y vestuario es
un ejemplo de
síntesis
y buen gusto.
Dentro de una
cámara
negra, a foro,
están colocadas
nueve sillas de
color blanco,
delante de ellas,
sobre el piso,
una tela del mismo
color, se convierte
en una pasarela,
delante de esa
pasarela a ambos
extremos de la
misma se ubican
dos sillas (iguales
que las que se
encuentra a foro)
de espalda al
público.
A la izquierda
está colgada
una inmensa araña
y a la derecha
hay un cartel
indicador en el
que se escriben,
en francés,
las primera palabras
que dirá
Dior en cada uno
de los diez momentos
en que está
dividido el espectáculo.
Elegante es el
traje que viste
Dior. Y el vestido
final, modelado
con maestría
por Rosario Delgado,
es una recreación
fiel de uno de
los vestidos más
famosos de este
modisto.
El diseño
de luces de Eli
Serlín
es bellísimo.
Medias luces,
blancos radiantes,
y un increíble
rosa Dior sobre
el final del espectáculo
son los acertados
climas que brinda
esta eximia artista
de las luces.
Una mujer, al
comienzo de la
obra, descubre
a Dior detrás
de una tela, una
mujer, al final,
cubre a Dior con
la misma tela,
para luego mostrar
a través
de un vestido
todo el mágico
universo de este
singular creador.
“Christian
Dior et moi”
es una obra bella
y calida, realizada
con maestría
por Jorge Ferrari. |