“Dan
tres vueltas y
luego se van”
es una pieza dramática
de Raúl
González
Tuñón
y Nicolás
Olivari, en versión
libre y dirección
de Daniel Viola.
Cuenta la historia
del propietario
de un circo que
por su afán
de dinero, lo
abandona. Compra
un bar donde se
vende droga y
luego se convierte
en político.
En el camino,
y por su ambición,
pierde a su familia
y a las buenas
personas que lo
acompañaron.
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DAN
TRES VUELTAS Y
LUEGO SE VAN |
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Esta
obra no logra
transmitir la
profundidad
del texto de
Tuñón-Olivari.
Los personajes
quedan en la
superficie de
sus caracteres
sin ahondar
en los matices,
poniéndose
en escena una
estructura de
grotesco paródico.
Se utilizan
muñecos
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para
algunos roles,
tratándose
de títeres
de boca y de
mano.
En escena hay
dos sillas,
una grada y
una pequeña
cámara
negra que sirve
de entrada y
salida de actores
y como teatrillo
para los títeres
de mano.
El vestuario
y la iluminación
están
acorde a la
puesta.
Raúl
González
Tuñón
escribió
tan sólo
tres piezas
dramáticas
y esta pieza
no resultó
del todo feliz
para conmemorar
los cien años
del nacimiento
del poeta.
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