“Cancionero
Negro” es
una obra creada
y actuada por
Darío Levin.
Es el fantasma
de un payaso que
se murió
de amor.
Esta obra está
estructurada en
base canciones
con músicos
en escena.
Darío Levin
canta maravillosamente
(también
toca el acordeón)
y es acompañado
por dos músicos
excelentes: Agustín
Flores Muñoz
y Pablo Mengo.
La selección
de temas es bellísimo,
interpretan boleros
como “Espérame
en el cielo”,
“En el último
trago”,
“Soy infeliz”
y “Ay amor”,
entre otros. Y
se intercalan
“Sonetos”
de William Schakespeare.
|
|
CANCIONERO
NEGRO |
|
Aforo
hay una tela
angosta que
cae del techo
al piso, una
silla y una
mesa (ambas
muy particulares)
y sobre el piso,
un gran corazón
hecho de trozos
de papel simulando
hojas secas.
Levin hace un
gran despliegue
actoral, a través
de la técnica
del clown, utilizando
todo el espacio
escénico
y los objetos,
logrando imágenes
bellísimas.
El vestuario
es notable.
El payaso, muerto
de amor está
vestidos con
calzas y blusa
blancas, ésta
con
|
|
bordados y encajes
y con cintitas
rojas como signo
de cómo
sangra su corazón
desgarrado,
y también
lleva un jubón
largo bordado
con hilos y
piedras y las
magas son muy
anchas del codo
a la muñeca.
Los tocados
son sencillamente
maravillosos.
El vestuario
y la escenografía
son de Magda
Banach.
El trabajo de
iluminación
es de Ricardo
Sica que en
esta obra realizo
un diseño
especialmente
destacable en
cuanto a la
creación
de los climas,
jugando con
los colores
nítidos
y puros (rojos,
naranjas, verdes,
azules); con
luces y sombras
y sobre todo
con un corazón
reflejado, sobre
la tela de aforo
que aparece,
desaparece y
late.
“Cancionero
Negro”
es un espectáculo
muy bello y
de una enorme
ternura.
|
|