Bravo
el cuento de Juan José
Saer nos relata una historia
de amor, lealtad, desamor
y traición.
En la obra del director
Horacio M R Banega estos
sentimientos están
asordinados, no explotan
y lo más preocupante
no transmite ninguna sensación.
En un espacio vacío
cuatro actores, dos mujeres
y dos hombres.
Las mujeres relatan la historia,
y los hombres interpretan
a Bravo y a Atilio.
Bravo hombre de confianza
de Atilio, cafishio de un
pequeño pueblo, le
pide este que deje ir a
una de sus pupilas porque
se ha enamorado de ella
y quieren irse juntos. Atilio
considera |
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esto una traición y
duda en matarlos o dejarlos
ir.
Durante el relato del cuento
los cuatros interpretes realizan
algunas disgresiones como
por ejemplo: darse aliento,
tomar aire luego de un párrafo
dificultoso de decir, hacer
señas para que el técnico
de sala baje la música,
disgresiones estas que no
agregan ni quitan nada a la
acción dramática,
y así el cuento va
avanzando sin pena ni gloria.
Las
actrices son simpáticas
pero no logran que el relato
sea envolvente y atractivo.
Los actores no llegaron a
fondo de sus personajes
quedándose
en la forma.
En una obra donde los
soportes
técnicos
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Bravo |
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son las luces y el sonido
son muy buenos los trabajos
de Gabriel Hamamé y
Javier Cano respectivamente.
Excelente el vestuario de
Fabio Olivito, trabajando
los blancos, los rojos y los
negros.
Un trabajo a medio camino
entre el relato oral y el
hecho teatral.
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