“Bienvenido
Sr. Mayer, es
una obra escrita
por Juan Freund
y dirigida por
Daniel Marcove.
Trata sobre
una hombre que
vino a vivir
a la Argentina,
de muy chico,
y que en la
década
del ’80
regresa a su
pueblo natal,
en Alemania,
para recuperar
su historia;
allí
se encuentra
con los fantasmas
de sus seres
queridos, asesinados
por el nazismo,
y por el fantasma
de su hijo,
asesinado por
la dictadura
militar de los
años
’70 en
la Argentina.
Y de cómo
toda conducta,
como así
también
la historia
misma tiene
un origen, una
causa, y de
cómo
dos hechos separados
treinta años
en el tiempo
y a muchos kilómetros
de distancia,
pueden fundirse
y confundirse
en una prolongación
o en una continuación
siniestra y
perdurable mientras
no halla
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Bienvenido
Sr. Mayer |
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memoria perdurable,
ni olvidos a
propósito
Las actuaciones
son buenas y
a un mismo tono,
destacándose
las de Eduardo
Wigutow y Roberto
Ponce que componen
a sus personajes
de Fritz y Helmut,
respectivamente,
de manera notable
y conmovedora.
Es especialmente
destacable el
trabajo del
diseño
de escenografía,
realizado por
Alberto Bellatti.
Logra que el
espacio se convierta
en la memoria
misma, las paredes
están
recubiertas
por una cantidad
enorme de pequeños
cajoncitos,
y cada tanto
estantes, que
contienen algunos,
ropa amontonada,
otros paquetes
de libros, y
lo más
impactante
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zapatos,
como la imagen
más fuertes
y terrible del
holocausto.
El vestuario
es correcto
y acorde a la
estética
de la puesta.
Es interesante
el diseño
de las luces,
en cuanto a
la construcción
de climas y
efectos, destacándose
el de la clase
y el del inicio
de la obra,
cuando ingresa
el Sr Mayer
a escena
“Bienvenido
Sr. Mayer”
es una obra
muy dura, no
es complaciente,
el espectador
no sale indemne,
pero absolutamente
necesaria.
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