Varieté
a la Carté
es un espectáculo
ideado y dirigido
por Martín
Piñol,
con autoría
del grupo “A
LA CARTA”.
En cada función
varían
los números,
no los artistas,
y los espectadores
pueden elegir
lo que van a ver
a través
de un ingenioso
sistema.
Al entrar a la
sala se ingresa
a un lujoso restaurante,
donde los recibe
el maitre, el
cocinero, tres
simpáticas
mozas y la sommelier.
Ellos ofrecen,
al espectador,
un menú
que consta de:
una entrada, primer
y segundo plato
y postre. Cada
plato elegido,
por un espectador
seleccionado al
azar, se transforma
en un número
que lo actuaran
los distintos
empleados del
restaurante. La
sommelier recomendará
que vino es el
apropiado para
cada plato, mediante
la interpretación
de una canción.
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VARIETÉ
A LA CARTÉ |
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Así
se observa como
una entrada
de mariscos
se transforma
en una mujer
que se suicida
entrando al
mar y termina
su intento en
una góndola
de supermercado
dentro de una
lata de sardinas;
un guiso a la
manera de la
“mamma”,
en una manipuladora
e insoportable
madre torturando
por teléfono
a su hijo; un
bagre virgen
es una mujer
que no duda
en utilizar
cualquier medio
para conseguir
un hombre; y
el postre, una
gran torta,
es una mujer
llena de manías
y tic nerviosos
que puede hacer
perder la paciencia
a cualquiera.
Un marco escenográfico
sencillo, aforo
y en el centro
tres paneles
en que figuran
el nombre del
restaurante
y los distintos
ítems
del menú,
sirve para que
los actores
se coloquen
detrás
de ellos para
transformarse
en los distintos
personajes.
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Se destacan
en sus respectivos
números
Mónica
Miravete –
la mujer llena
de tics-, Soledad
Taboada –
la suicida devenida
en lata de sardina-,
son simpáticos
Martín
Piñol
y Lorena Avegliano
– madre
y mujer desesperada
respectivamente-.
En cambio resulta
muy falto de
gracia cada
intervención
del cocinero
interpretado
por David Páez.
La actriz y
cantante Flavia
Sinsky va ganando
en confianza
y soltura a
medida que se
desarrolla el
espectáculo
y termina redondeando
una buena tarea.
El vestuario,
de cada uno
de los integrantes
de este restaurante
y de los personajes
que les toca
interpretar,
es muy llamativo
y funcional.
Las luces en
ningún
momento logran
dar los climas
necesarios para
cada número.
Agradable pasatiempo,
en que cada
función,
se pondrá
a prueba el
histrionismo
de los integrantes
de este restaurante.
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