Ud.Se encuentra en Critica.
   

Imprimir esta página

Crítica
 
Función presenciada en fecha: 11/08/05
“La resistible ascensión de Arturo Ui” es una obra escrita por Bertold Brecht, durante su exilio en Finlandia, en el año 1941, y estrenada en el año 1958 dos años después de la muerte de su autor.
Robert Sturua, director georgiano, es el encargado de la dramaturgia y la dirección de esta versión.
La obra muestra, mediante una alegoría, la ascensión de Adolf Hitler al poder. Alemania se transforma en la ciudad de Chicago en Estados Unidos, el presidente del Reich Pablo de Hindenburg en el honorable anciano Dogsborough, el poder económico en los empresarios de un trust de coliflores y Hitler en Arturo Ui un gangster que busca el poder y ser reconocido como persona.
Esta puesta elige hacer foco, en los oscuros manejos del poder económico, que no duda en manchar el nombre de un hombre honorable y abrirle las puertas y allanar el camino a otro, de oscuros propósitos, sin medir las consecuencias ni interesarle absolutamente nada, sólo su propio beneficio. El elegido, en este caso, es una persona neurótica, insegura, histriónica, con ansias de revancha, que no duda en prometer, traicionar –aún a sus amigos- si llega el caso, sembrar el terror, para satisfacer su ambición por dominar todo lo que se ponga su paso.

Sturua, metió mano en el texto original: saco los carteles en que, mediante unas breves citas, comparaban los acontecimientos que sucedían en la obra con la situación política de Alemania. Logrando así que no se contextualice en un país o una época determinada lo que se muestra. La llegada de un Ui al poder puede suceder en cualquier lugar y en cualquier época. Tampoco están en esta versión ni el juicio por el incendio de un astillero, ni las
LA RESISTIBLE ASCENSIÓN DE ARTURO UI

maniobras de Ui para apropiarse de una ciudad vecina. Escenas estas que no alteran en nada la ilación y la intención de esta puesta. Donde, tal vez, queda un cabo suelto es el motivo por el cual Ui traiciona a su amigo y lugarteniente Roma, que en el texto original, se explica mediante un dialogo que mantiene Ui con otros secuaces y los miembros del Trust de la Coliflor.
Esta versión de la obra muestra como de a poco va creciendo fisiológicamente Ui, conforme las necesidades del poder económico. Como un bebe desnudo, en un carrito de paseo, con un simpático y tétrico traje de marinerito en su niñez, un adolescente desorientado sin saber que hacer dentro de un kimono, incipiente adulto con un smokin recién comprado y finalmente, ya instalado en el poder, con un largo saco de cuero y un andar marcial y afectado. La analogía que se logra, con su crecimiento fisiológico, y la urgente necesidad de colocar a alguien en el poder son impecables.
Un punto destacable es como se realza y toma sentido el personaje del hijo de Dogsborough, que en el texto original pasa inadvertido. Aquí, se transforma, de un mal ejecutante de violoncelo y pusilánime persona en un acolito de Ui. Llegando al punto de intentar asesinar a su padre cuando este quiere contar la verdad sobre la vida del gangster. Mirada más que interesante sobre la juventud y que posibilidades le ofrece la sociedad a ella, para no dejarse seducir por

discursos y personalidades mesiánicas. El final es estremecedor por su contundencia y simbolismo.
Esta puesta respeta el teatro brechtiano, en el que el espectador comprende antes de conmoverse. En ningún momento se sufre por lo que sucede sobre el escenario, ni se toma partido por algún personaje. Todo, adrede, es exacerbado: las actuaciones, la escenografia, las luces, sin dejar de lado la excelencia de cada rubro.
Fabián Vena, como Ui, transmite que debajo de la simpatía de las frases de contenido social hay un ser que solo piensa en si mismo, cínico y calculador, pero a su vez inseguro y con un gran complejo de inferioridad. Su actuación es muy buena. Roberto Carnaghi (Dogsborugh) y Marcelo Subiotto (Roma), son también puntos altos de un buen elenco.
La escenografía de Norberto Laino, aprovecha toda la generosa especialidad del escenario de la sala Martín Coronado, tanto en su longitud como en su altura. A un proscenio abierto le sigue un espacio atiborrado de objetos y papeles, mitad archivo y mitad deposito de cosas en desuso. Unos altos estantes a mitad del escenario, que suben y bajan, dejan vislumbrar un aforo también tenebroso poblado de objetos. En esta ocasión toda la imponente maquinaria de este escenario es utilizada muy estéticamente.
La iluminación de Alejandro Le Roux logra climas muy intensos. Focaliza todo para que nada se pierda de vista.
El buen vestuario, combina trajes de la época del 40, con la vestimenta ecléctica de los seguidores de Ui.
Una obra de imprescindible visión, ya que como nos dice el mismo Brecht, en este caso en la boca del mismísimo Ui: “¡Aún es fecundo el vientre del que salió lo inmundo!”

GABRIEL PERATA

ELENCO.
   

Fabian Vena, Ricardo Díaz Mourelle, Jean Pierre Reguerraz, Pablo Mariuzzi, Jorge Ochoa, Tony Lestingi, Néstor Sánchez, Ricardo Merkin, Gerardo Serre, Marcelo Subiotto, Gonzalo Costa, Gustavo Böhn, Cacha Ferreira, Roberto Carnaghi, Marcelo Nacci, Malena Figó, Mariel Fernandez, Gabriel Conlazo, Sebastián Suñé, Claudio Da Paisano, Abian Vainstein, Enrique Latorre.








FICHA TÉCNICA

Coordinación de producción Gustavo Schraier
Asistencia de dirección Ana Belén Saint-Jean
Rubén Pinta
Asistencia de producción Nelly Skliar
Intérprete y colaboración artística Natalia Kovaleva
Asistencia Artística Silvia Piccoli
Asistencia de vestuario Ana Carucci
Luciana Monteleone
Asistencia de escenografía Magdalena del Mar Rodríguez
Diseño sonoro Iván Grigoriev
Fabián Quintana
Música incidental Giya Kancheli
Iluminación Alejandro Le Roux
Vestuario Alicia Gumá
Escenografía Norberto Laino
Dramaturgia y dirección Robert Sturua

TEATRO GENERAL SAN MARTIN – Sala Martín Coronado- Corrientes 1530
Miércoles, Jueves, Viernes, Sábados y Domingos 20.30 hs. Localidades $ 12



 

Ir a las criticas / Imprimir esta página


 

 
©2005 Critica teatral todos los derechos reservados