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Crítica
 
Función presenciada en fecha: 13/08/05
“La omisión de la familia Coleman, es una obra con dramaturgia y dirección de Claudio Tolcachir.
Una familia de clase media, venida a menos, es el marco de referencia para que el autor y director muestre el estado actual de nuestra sociedad.
Esta familia esta compuesta por tres generaciones: una anciana, su hija, y los hijos de esta última. Cada una de estas franjas generacionales están traspasadas por múltiples problemas: la anciana no puede disfrutar su vejez, su hija –generación intermedia- no se hace cargo ni de su pasado ni de su presente y los más jóvenes se dividen entre el que elige la marginalidad como forma de vida, la que hace lo imposible para sobrevivir con dignidad, la que tiene una mejor posición social pero se avergüenza de su origen y el desvalido porque tiene una capacidad diferente.
La obra casi no deja afuera ningún tema: la familia disfuncional, el abandono social, el egoísmo, el sálvese quien pueda; todos esos temas son abordados de manera lúcida.
LA OMISIÓN DE LA FAMILIA

El grotesco es el género elegido para tocar este abanico de problemas sociales, porque, las situaciones cómicas que se sucede en la obra llega a través de lo trágico que le pasa a esta familia. El humor es negro, ácido y corrosivo. Es un acierto la elección del género porque en otro marco, se haría muy difícil “digerir” esta brillante observación de las miserias propias y ajenas.
El elenco no tiene fisuras, y están completamente compenetrados en el juego actoral que propone la dirección. Brillan Ellen Wolf, una anciana que trasunta la tristeza de comprender todo y no poder hacer nada; Miriam Odorico puso en su personaje todos los vicios de la época menemista y Lautaro Perotti es un querible, y nada estereotipado personaje con una capacidad diferente,

El espacio escénico, donde se desarrolla la mayor parte de la obra, es una verdadera casa. Con su living, su patio, su cocina, la puerta de entrada, donde entran y salen lo personajes es la puerta que da un pasillo que da a una calle. Estructura real para escenas casi irreales.
El otro ámbito, las sala de una clínica, esta brillantemente resuelto. Un simple cambio de luces y el descubrimiento de una cama antes camuflada, nos instala en es esa sala.
El final de la obra deja una sensación de pesadumbre porque en este sálvese quien pueda de los personajes, a veces por conveniencia, por cansancio o por comodidad, siempre dejan de lado los desvalidos, los más débiles.
Armando Discépolo dijo. “Aunque, después de todo, en el teatro se ve cómo es un país”. Nada más cierto para esta estupenda obra, aunque duela o moleste.



GABRIEL PERALTA

ELENCO.
   

Ellen Wolf
Miriam Odorico
Inda Lavalle
Tamara Kiper
Lautaro Perotti
Diego Futuros
Gonzalo Ruiz
Jorge Castaño









FICHA TÉCNICA

Asistentes Macarena Trigo
Gonzalo Ruiz
Producción ejecutiva Máxime Seugué
Dirección Claudio Tolcachir.

TEATRO TIMBRE 4 BOEDO 640 Sabados 21hs, Domingo 19hs, Localidades $ 10




 

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