“Cuarto
creciente”
es una obra con
dramaturgia y
dirección
de Martín
Flores Cárdenas.
Cuatro personajes:
una madre, su
hijo, un director
de cine y un bombero;
dejan entrever
retazos de sus
vidas, ilusiones
y recuerdos.
La disposición
de los muebles
dentro del cuarto,
con paredes con
humedad, guarda
estrecha relación
con la transición
y el cambio de
actitud de cada
uno de los personajes.
En un principio
se observa, hacia
delante y a la
izquierda un televisor
con la pantalla
dirigida hacia
la platea. Una
cámara
de video se encuentra
sobre el aparato
de televisión.
Un sillón,
de dos cuerpos,
está ubicado
de perfil en el
centro del espacio.
Aforo y a la izquierda
están ubicadas
una silla y una
lámpara
de pie. A la derecha
y aforo, un a
puerta lleva al
baño. Con
esta disposición
escénica,
los personajes
no se relacionan
entre sí,
se cuentan cosas
pero más
para escucharse
ellos mismo que
para comunicarse
con los demás.
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CUARTO CRECIENTE |
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A
modo de ejemplo,
la escena en
la que el bombero
cuenta a cámara
como vio morir
a su novia atropellada
por un tren,
obliga al espectador
a elegir entre
el hecho vivo
o la imagen
que, simultáneamente,
se proyecta
en la pantalla.
Cuando el bombero
y la madre se
dan cuenta que
no todo está
terminado en
sus respectivas
vidas, la televisión
gira dándole
la espalda a
la platea y
el sillón,
que se encontraba
de perfil, es
girado hacia
el frente. Con
esta disposición,
los personajes
se muestran
más abiertos,
dispuestos a
expresar lo
que sienten
y a comunicarse.
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Muy buenas actuaciones
de Alicia Palmes
y de Osvaldo
Djeredjian en
sus roles de
madre y bombero,
respectivamente.
Gonzalo Almada,
el director
de cine, y Juan
Martín
Grazide, el
hijo, logran
en la escena
final, sacar
a la luz todo
lo que tenían
guardado sus
personajes.
Un pequeño
reflector de
cuarzo, una
potente lámpara
de techo y la
citada lámpara
de pie, son
los elementos
con los que
Iván
Nirich alumbra
el espacio,
logrando, con
esta economía
de recursos,
el clima adecuado
para esta obra.
El vestuario
se ajusta a
la personalidad
de cada uno
de los personajes.
Buena elección
de los elementos
escenográficos
y mejor aún
su disposición
en el espacio.
“Cuarto
creciente”
es una obra
donde los cambios
interiores son
expuesto con
delicadeza e
inteligencia.
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