“Criminal”,
es una obra de
Javier Daulte
que expone, desacraliza,
le toma el pelo,
al íntimo
universo que se
crea entre el
paciente y su
analista. Lo hace
a través
de una comedia
policial, en la
que no faltan,
falsas pistas,
equívocos
y un final sorprendente.
Escuelas psicoalisticas,
transferencias,
ética profesional,
manejos, todo
esta encajado
en un perfecto
engranaje que
en ningún
momento se detiene.
Este merito es
de la directora
María Florencia
Bendersky, que
le dio a su puesta
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CRIMINAL |
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ritmo de un
vodevil del
mejor cuño.
Acá no
hay puertas
que se cierran
o abren, ni
roperos donde
esconderse,
pero los personajes,
aparecen y desaparecen
del escueto
espacio escénico
en que se desarrolla
la obra.
En un elenco
afiatado se
destacan las
labores de
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Anahí
Ribeiro, con
escenas muy
jugadas corporalmente
y Daniel Campomenosi,
que crea un
personaje ambiguo
y sorprendente.
Pocos elementos,
pero elegidos
y ubicados con
criterio, sirven
para conforman
los diferentes
ámbitos
en donde se
desarrollan
las escenas.
La obra se torna
más enigmática
gracias a la
complicidad
del diseño
de luces a cargo
de Julio López.
La música,
al comienzo
de la obra,
tiene el merito
de sugerir el
clima apropiado
a los espectadores.
Texto ágil
e inteligente
y una puesta
que no le va
en saga.
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