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La
actividad teatral de la Ciudad de
Buenos Aires siempre es sorprendente,
pero en este momento se está
a partir de este fin de semana va
a haber en escena tres obras que
hacen alusión directa a pinturas,
a cuadros. |
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El
viernes 5 de agosto se reestrena la obra
“Cuatro cubos” (dirigida por
Héctor Segura y por Pablo Bontá)
en la que el cuadro de Piet Mondrian “Composición
con rojo, negro, azul, amarillo y gris”
se transforma en objetos escénicos.
El domingo 7 de agosto se estrena “Los
mansos”, dirigida por Alejandro
Tantanian, en la que juega un papel fundamental,
y como metáfora de la obra, el
cuadro “Cristo en el sepulcro”
de Hans Holbein el joven.
Y “Lucientes”, que se está
presentando desde julio en el Centro Cultural
de la Cooperación, por el grupo
“El bachín teatro”
y dirigida por Manuel Santos Iñurrieta,
que es una obra que está directamente
inspirada en “Los fusilamientos
de la montaña del Principe Pío”
de Goya.
¿Por qué traemos a colación
este tema? Porque es muy importante tener
en cuenta la intertextualidad que se da
en una obra de arte, porque nos enriquece,
porque nos amplía la posibilidad
de análisis, porque nos permite
disfrutar un poco más allá,
todavía, de la obra de teatro
Para
un crítico teatral, ante este tipo
de obras, es una obligación, además
del placer, profundizar sobre este intertexto
que se presenta, y que en estas piezas
dramáticas ese intertexto al que
hacemos mención se trata de cuadros,
pinturas de reconocidos artistas.
Pero también sería interesante
que se despertara la misma inquietud en
los espectadores. Y este es el objetivo
de esta editorial: sembrar la curiosidad
para que, ya que los distintos directores
nos dan esta generosa oportunidad, vayan
a las fuentes, las que sean: amigos, libros,
bibliotecas públicas, librerías,
colecciones de arte, etc.
No se van a arrepentir.
Luego nos cuentan como les fue a través
del link intercambio.
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