DOS PUNTAS DE UN MISMO LAZO
“Rizoma atrapado” es una obra con dramaturgia y dirección de Alejo Beccar.
Un anciano y un adolescente se encuentran atrapados en un ascensor. Ambos tienen la misma ocupación: repartir correspondencia. Durante este obligado encierro, se medirán, se enfrentarán, para luego entender - que a pesar de la diferencia de edad- tienen más de un punto en común: el desamparo, la precariedad económica, el sentir que no son escuchado, la falta de afectos y la impotencia por no poder torcer sus destinos.
El anciano fue profesor de historia, su escasa jubilación, lo lleva a realizar este trabajo (que le consume las pocas energías que le quedan) por una sueldo mísero. Siente la muerte de su esposa, quien lo acompañó durante toda su vida, como una herida que nunca termina de cerrar.
El adolescente expresa su rabia mediante chistes, burlas e insultos hacia todo aquel que se le cruce en su camino. Su pasado guarda un secreto muy oscuro.
Con estos elementos el dramaturgo y director Alejo Beccar realiza un trabajo que si bien es esquemático en su desarrollo, es noble en su contenido y posee una muy buena resolución escénica.
El actor Enrique Cragnolino compone un anciano lleno de ternura, que logra sus mejores momentos cuando evoca un pasado sencillo y feliz al lado de su esposa. El joven Gonzalo Senestrari se muestra muy exacerbado en la rabia de su adolescente y, por ese motivo, cuando realiza una transición y se instala en zonas emocionales que, exigen otro tipo de elementos aparte del grito o el insulto, sus acciones se tornan forzadas y poco creíbles.
La resolución y la realización del espacio escénico es muy buena: se trata del corte transversal de un moderno ascensor, con paredes de metal, piso de madera y placas de acrílico en el techo.
El diseño de iluminación, utiliza luces frías que acentúan el desamparo de estas personas.
El vestuario es sencillo y adecuado a las respectivas personalidades, de los personajes.
“Rizoma atrapado” muestra la desatención y el desamparo que están inmersos estos dos extremos de nuestra sociedad.