El
Circuito Cultural Barracas cumplió
años y para homenajearlos desde
CRITICA TEATRAL hemos decidido solicitarle
a Marcela Bidegain (docente e investigadora
teatral) que nos hiciera una reseña
de la fiesta en Barracas para compartirla
con ustedes.
Desde nuestra revista: ¡FELICIDADES
CIRCUITO CULTURAL BARRACAS!

El
domingo 2 de abril, el Circuito Cultural
Barracas celebró su décimo
cumpleaños. Si bien “Los
Calandracas”, mentores del proyecto,
ya trabajaban juntos desde la recuperación
democrática, consiguieron asentarse
en su propio galpón ubicado
en Avenida Iriarte 2165, pleno corazón
del barrio del viejo Barracas, en
abril de 1996. El objetivo que se
plantearon desde un principio fue
retransmitir a los vecinos del barrio
y su zona de influencia, las técnicas
artísticas que les permitieran
ser protagonistas de hechos artístico
- culturales y, a través de
sus propias producciones, comunicarse
con otros vecinos.

Una tarima ubicada estratégicamente
en la calle, precisamente en la plazoleta
que divide Iriarte y frente al mismo
Circuito, fue el escenario por el
cual dejaron su sentido y emotivo
regalo diferentes grupos de teatro
comunitario, callejero, amigos y vecinos
curiosos de esta tan particular forma
de hacer teatro. Se sumaron al festejo
ex integrantes del grupo comunitario
homenajeado que, por el devenir de
la vida y sus avatares cotidianos,
dejaron en estos diez años
su huella en la agrupación
barraquense.
“Los Argerichos”, grupo
de teatro comunitario que dirige Cristina
Paravano, conformado por profesionales
de la salud, administrativos, visitadores
médicos, pacientes, personal
de limpieza y mantenimiento y vecinos
del hospital de La Boca brindaron
una de sus paródicas y desopilantes
escenas de la vida hospitalaria con
humor e ironía, además
de contribuir con un simbólico
regalito de ritmos varios todos los
cuales eran atravesados por la constante
alusión a la resistencia y
la conciencia de generar propuestas
para mejorar el servicio en el hospital
público.

Los grupos de La Plata: “Los
Okupas del Andén” y “Los
Dardos de Rocha” también
estuvieron presentes; el primero con
una original parodia de una creativa
(e ideada por ellos mismos) segunda
parte del exitoso espectáculo
del Circuito: “El casamiento
de Anita y Mirko” que contaba
nada menos que el divorcio de la multicultural
pareja. “Los Dardos” ofrecieron
una de las escenas de su espectáculo
“De diagonales, tilos y memorias
y ahí va nuestra historia”
siempre con la intención de
acertar en el blanco de la memoria,
especialmente en un día tan
especial como el del homenaje a los
caídos en la macabra guerra
librada contra Gran Bretaña
hace 24 años.

El recientemente conformado “Grupo
comunitario de Berisso” se plantó
orgulloso de ser el presente de aquellos
obreros que poblaron una de las ciudades
que creció de la mano del trabajo,
sacrificio y progreso y que llegó
a ser protagonista de conquistas sociales
históricas, pero ,desafortunadamente,
diezmadas en la última dictadura
y en las políticas de empobrecimiento
posteriores.
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“Los Pomapetriyasos”, caracterizados
por su afecto y su convicción
en que los vecinos pueden unirse para
la construcción de sueños,
hicieron una manifestación pública
de la generosidad de los cumpleañeros
recordando que siempre estuvieron de
su lado cuando necesitaron de su asesoramiento
y consejo.

También se sumaron a la celebración
integrantes de grupos de teatro callejero
como “La Runfla”, “Caracú”
e “Intemperie”, que encarnan
el origen mismo del teatro comunitario
por su forma de concebir el trabajo
artístico. Caracterizados por
su humor regalaron una plaqueta para
ser descubierta públicamente
in situ, y no como se hace habitualmente
en los cumpleaños.
Bruno Gagliardini, artista escénico
que alguna vez transitó el ciclo
“El Chalupazo” (evento para
todo público que se realizó
todos los primeros sábados de
cada mes desde 1997 hasta el año
2003 y cuya propuesta fue hacer confluir
en el Circuito Cultural a payasos y
humoristas de diferentes agrupaciones,
organizados bajo la dirección
de Rafael Zicarelli) mantuvo al público
durante veinte minutos envuelto en un
hálito de magia y poesía
con sólo dos diábolos,
objeto de su estudio relacionado a las
leyes físicas.
“Alma Mate” de Flores en
colorida explosión, ofreció
como ofrenda además del tradicional
mate y bombilla, las escenas circenses
de su espectáculo “Promesas
rotas”; “Boedo antiguo”
agasajó al Circuito con originales
banderines confeccionados a mano por
los mismos integrantes del grupo comunitario
y “Desde el pie” (el grupo
comunitario de Vicente López)
dio también su presente cantando
el cumpleaños y entonando dos
de sus más reconocidas canciones.
“Matemurga” obsequió
a quienes consideran sus “hermanos
mayores” fragmentos de “La
caravana”, su notable espectáculo
surcado por la convicción de
que los sueños pueden estar tal
vez bien lejos pero alcanzables, con
canciones de barricada que en lugar
de cerrar las posibilidades, invitan
a abrir caminos.
Por último, “Catalinas
Sur” presentó su emotivo
artístico homenaje al grupo hermano
y la murga “Los Descontrolados
de Barracas” hizo varias intervenciones
en las que participaron los percusionistas,
los actuales y antiguos murgueros que
ya hoy no pertenecen a la agrupación
con demostraciones del tradicional baile
y una avanzada desde Vieytes que movilizó
a los vecinos a disponerse a uno y otro
lado de las veredas para seguir el ritmo
de varias canciones de sus últimas
murgas.

Resistiendo del lado de la gente y trabajando
con la convicción plena de movilizar
e integrar a los barrios a través
del arte y la cultura, el cumpleaños
del “Circuito Cultural Barracas”
fue una muestra acabada de dos certezas:
de que la fuerza y poder de los movimientos
artísticos son poderosísimos
y de que inevitablemente la teoría
de Ricardo Talento, director del “Circuito”,
de compartir, abrir y sumar es un camino
para la construcción. Todos estaban
allí presentes. De algún
modo u otro devolviendo tanta generosidad
y tanto cariño en una verdadera
fiesta.
Marcela Bidegain
Docente e investigadora teatral
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