DEMASIADO
CORRECTA
“La Varsovia”
es una obra
escrita por
Patricia Suárez
y dirigida por
Mercedes Quinteros.
Dos mujeres,
ambas polacas,
hablan en la
cubierta de
un barco que
se dirige a
Buenos Aires
por los años
’30.
Una (Mignon)
ya ha realizado
varias veces
este viaje y
la otra (Rachela)
abandona su
país
por primera
vez. Un hombre
al que nunca
se ve, pero
se menciona
constantemente,
las une misteriosamente.
En el dialogo
las mujeres
irán
contando sus
historias de
miseria y sumisión,
pero el gran
secreto de ambas
se develará
en forma brutal
y su relación
cambiará
rotundamente.
Los roles de
dominador-dominado
rotarán
hasta el punto
que, la aparentemente
débil
y frágil
terminará
triunfal, casi
poderosa y la
otra, segura
de si misma
en un principio,
verá
como caerá
su frágil
mundo.
La directora
Mercedes Quinteros
realiza una
puesta extremadamente
prolija donde
lo formal ahoga
y ciñe
toda emoción.
Las actuaciones
son correctas,
pero no profundizan
en el mundo
interior de
estas mujeres
que desean ser
lo que no son
para seguir
viviendo. No
se observa en
las actrices
el transito
de cambios de
roles de sus
personajes y
cuando se produce
el cambio no
logran transmitir,
emocionalmente,
ni el triunfo
de una, ni la
cruel derrota
de la otra.
Un recorte de
la proa de un
barco ubicado
en distintas
posiciones de
un espacio vacio,
junto con dos
sillas conforman
la práctica
escenografía.
El vestuario
es de muy buen
gusto y con
una ajustada
ubicación
de la época.
“La Varsovia”
es un obra que
lo correcto
no deja aflorar
una historia
llena de humanidad
y emoción.