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Crítica
 
Función presenciada en fecha: 22/04/06
JUANA DE AMERICA



LA LUCHA QUE NO ACABA
“Juana de América” es una adaptación del texto de Andrés Lizarraga “Santa Juana de América”. Dicha adaptación fue realizada por el grupo “Las nobles bestias”. La dirección del espectáculo es de Claudia Eichemberg.
La épica y heroica vida de Juana Azurduy (1780-1862) es llevada a escena en esta bella y emotiva obra.
No solo es evocado su arrojo y valentía en el combate sino que también, se muestra un aspecto poco conocido de su vida: el de la lucha para que todos los seres humanos, sin distinción de sexos, raza o religión, tengan las mismas posibilidades de progreso y sean iguales ante la ley.
Juana no comprendía ni aceptaba el rol que se le daba a la mujer en su época, ni que el que trabajaba la tierra se quedara con migajas, mientras que otros se alzaban con las riquezas y maldecía a la “Capital” cuando esta se acordaba que existía el “Interior” cuando se los necesitaban para la lucha armada. Miró con estupor que cuando terminó la lucha contra los españoles, los propios criollos, se volvieron mezquinos y sedientos de poder. Por eso en su monologo final Juana dice que la lucha, su lucha, no ha terminado.
La adaptación centró la acción de la obra en tres personajes: Juana, Manuel Padilla (su esposo) y un terrateniente español, vecino de las propiedades de Juana. Con estos personajes se teje una trama en que se mezclan el amor, el coraje, la abnegación (Juana pierde a su esposo y a cuatro hijos en la lucha por la Independencia e incluso enterró a uno de ellos con sus propias manos) y la traición.
La directora Claudia Eichemberg los ubicó en un espacio rodeado por toneles de distintos tamaños, que según su ubicación y el movimiento que se les daba a los mismos se pueden convertir en: un convento, tablados, áridos bosques, tropas en lucha, caballos, montañas o en el sitio donde Juana y su esposo se permitían algunos momentos de pasión. La funcional e ingeniosa escenografía, como así también el vestuario atemporal de los personajes, son un hallazgo de Alejandro Mateo.
Eichemberg logró que los actores no cayeran en el acartonamiento y que mostraran los aspectos más humanos de sus personajes. Así se observa a una Juana (Isabel Ezquerra) dubitativa, algunas veces temerosa, indignada con sus compatriotas, sensual y apasionada; su esposo Padilla (Alfredo Badalamenti), se encuentra en la difícil posición –para los hombres de esa época - de aceptar a su esposa tal como era y su dolor porque en el reparto de los reconocimientos, en la lucha, los suyos siempre eran olvidados. El actor Pablo Szakiel (el vecino español de Juana) realiza una labor llena de sutilizas y se le observa, en su discurso final, la larva de una clase dirigente siempre alejada de los intereses del país.
La luces tienen el mérito de crear climas íntimos, junto a otros expansivos, con las misma eficacia.
“Juana de América” muestra personajes históricos humanos y deja la sensación de que, como dice Juana, la lucha (aún hoy) se sigue librando.
Un dato que tal vez escape a la crítica especifica del espectáculo pero es necesario saber: Juana Azurduy después de luchar valientemente, de perder a su esposo y a cuatro de sus hijos, de donar todas sus propiedades en pos de la libertad de América, tuvo que rogar para que se le diera una pequeña pensión y cuando muere fue enterrada en una fosa común sin ningún tipo de honor.
GABRIEL PERALTA

 

ELENCO
   


· ISABEL EZQUERRA
· PABLO SZAKIEL
· ALFREDO BADALAMENTI

FICHA TÉCNICA

 

ESCENOGRAFÍA Y VESTUARIO: ALEJANDRO MATEO
DISEÑO DE LUCES: GRUPO DE LAS NOBLES BESTIAS
MÚSICA ORIGINAL: JOAQUIN APESTEGUIA
DIRECCIÓN: CLAUDIA EICHEMBERG.

TEATRO DE LAS NOBLES BESTIAS
14 DE JULIO 142 TEMPERLEY PCIA DE BUENOS AIRES
FUNCIONES SÁBADOS 6, 20 Y 27 DE MAYO 22HS
LOCALIDADES $ 8.

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