INVENTAR UN DIOS ... FUNES
“Hablemos de Funes” de Humberto Costantini, en libre adaptación de Daniel Tedeschi y Guillermo Ghio y dirigida por Guillermo Ghio.
Un director de orquesta de tango cuenta lo que les sucedió cuando se incorpora Funes, como segundo violín. La orquesta de Juan Paladino-que así se llama este director- había caído en desgracia como consecuencia de que se había corrido la voz de que traía mala suerte. El director consigue un contrato importante, luego de doce años de deambular por tugurios. Sus antiguos músicos responden al llamado y es ahí cuando se incorpora Funes, que no pertenecía a la formación original. Un hombre muy buen mozo, un músico extraordinariamente bueno y amado por todas las mujeres.
La vieja orquesta vuelve al éxito rotundo gracias a Funes. De Funes se enamoran las “coperas” del salón donde tocaban, y Funes se enamora de una muchachita (Lidia) que también lo ama a él.
Funes era perfecto, al punto de que el mismo Paladino se pregunta si no lo habrían inventado, como a un Dios, por que como tal, también Funes es sacrificado.
“Hablemos de Funes” es un unipersonal a cargo del actor Daniel Tedeschi, en un trabajo excelente. Encarna al director de la orquesta, pero a medida que va contando la historia se pone en la piel de los distintos personajes que tuvieron algo que ver con Funes (los músicos, las chicas del salón, el tío de Lidia, etc.). Sólo en el escenario hace un despliegue realmente impresionante.
La obra se desarrolla en un escenario donde las únicas presencias contundentes son un piano y los afiches de las viejas glorias de la orquesta.Luego, hay sillas vacías, un micrófono que no se usa, fantasmas de instrumentos. Muy bello y elocuente el diseño del espacio que, como la historia en sí, no se sabe que parte del recuerdo es real y que lo ha inventado el alma para sobrellevar los sinsabores.
“Hablemos de Funes” es una obra de una gran profundidad, conmovedora, con una muy bella actuación de Daniel Tedeschi.