MUY ESQUEMÁTICO
“600 servilletas” es una obra escrita y dirigida por Roni Bandini.
La obra muestras distintos pantallazos de la vida de un escritor llamado (al igual que el autor de la obra) Bandini.
El citado escritor lleva una vida bohemia, publicó una novela (muy poco leída en la Argentina, pero “un éxito en Brasil”) y esta escribiendo otra. Su vida sentimental va de aventuras circunstanciales, a un amor que naufragó producto de su egoísmo. Cada tanto lo visita un amigo con el cual comparten sus secretos. En su vida lo acompaña un alter-ego, un guitarrista (que solo él lo ve y escucha) que musicaliza, con composiciones de Jimmy Hendrix, todos los momentos de su vida.
La obra se divide en un par de buenas ideas (un imaginario encuentro entre Bandini y Julio Cortazar, un divertido análisis del encuentro de una pareja en un bar y los comentarios musicales) y una gran cantidad de escenas que no tienen una buena resolución escénica.
El perfil de los personajes es muy esquemático, a modo de ejemplo: el escritor siempre se encuentra en un estado de desasosiego y apela a la ironía para cerrar sus diálogos, el amigo es buenazo y un poco ignorante, las mujeres son adolescentes huecas o pasan a ser la buena compañera la que se traicionó.
Las actuaciones son superficiales (salvo en las escenas arribas detalladas) y no se escapan del esquematismo ya señalado.
Sobre una tarima se puede observar elementos que conforman un departamento (sillón, mesa, máquina de escribir y sillas), sobre el piso hay una mesa y dos sillas, en donde se desarrolla el mundo imaginado o soñado por el escritor.
Son muy buenas las interpretaciones de Juan Manuel Mayo de los distintos temas de Hendrix, en especial, logra un buen momento cuando interpreta la deliciosa canción “Pequeña ala”.
“600 servilletas” es un espectáculo que se queda a mitad de camino de sus intenciones.