UN
REGALO PARA LOS ACTORES… PORQUE
SÍ
“El
actor
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retrato desnudo del hombre,
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expuesto a todo lo que llegue,
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silueta elástica.
El
actor
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en las ferias,
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exhibicionista desvergonzado,
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simulador que muestra lágrimas,
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risas,
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el funcionamiento de todos los órganos,
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las cumbres del pensamiento, del corazón
y las pasiones,
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del vientre, del pene
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con el cuerpo expuesto a todos los estimulantes,
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todos los peligros,
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y todas las sorpresas;
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ilusión,
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modelo artificial de su anatomía
y de su mente,
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renunciando a la dignidad y el prestigio,
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atrayendo el desprecio y la burla,
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tan cerca de la basura como de la eternidad,
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rechazado por lo que es normal y normativo
en una sociedad.
Actor
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viviendo solo
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en lo imaginario,
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llevado a un estado de insatisfacción
crónica
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y de descontento ante todo,
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lo que realmente existe
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fuera del universo de la ficción,
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que lo lleva a una nostalgia perpetua,
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que lo obliga a una vida nómada.
Actor
de feria,
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errabundo eterno sin lugar en el mundo,
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buscando vanamente un puerto
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con todos sus bienes en el equipaje:
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sus esperanzas, sus ilusiones perdidas,
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que son su riqueza,
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y su carga,
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una ficción
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que defiende celosamente hasta el fin
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contra la intolerancia de un mundo indiferente”.
TADEUSZ
KANTOR – EL TEATRO DE LA MUERTE |
CRÍTICA
TEATRAL
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