DESDE
STANISLAVSKI A BARBA: MODERNIDAD Y POSTMODERNIDAD
O LA EPISTEMOLOGÍA DEL TRABAJO DEL ACTOR
EN EL SIGLO XX
Si
tuviéramos que definir en unas pocas
palabras la actividad intelectual, científica
y artística de nuestro siglo, tal vez
dos nociones serías centrales: fragmentación
del pensamiento en múltiples componentes
de análisis o de construcción
de un objeto dado (objeto epistemológico
u ontológico o un objeto de construcción)
(1), la especularidad que lleva a indagar sobre
la naturaleza misma de todo constructo, teórico/científico
o artístico, esto es, la motivación
de los procedimientos de análisis o de
construcción.
Este
proceso de fragmentación y de reflexibilidad,
como bien sabemos, se inicia con la ruptura
del siglo XX pero que venía efectuándose
desde las últimas décadas del
siglo XIX. Desde nuestra perspectiva, toda la
actividad intelectual, científica y artística
se inscribe en el paradigma (2) de la Modernidad,
la cual según algunos, ha mutado a la
postmodernidad en las últimas décadas
de nuestro siglo. No nos interesa aquí
elucidar tales nociones (3) (por lo demás
bien conocida), sino más bien establecer
una serie de interrelaciones que no vendrían
sino a señalar lo obvio: la participación
del teatro en un paradigma epistemológico
afín con el saber general de nuestro
siglo.
En
nuestras investigaciones, con respecto a este
punto, lo que nos ha resultado sorprendente
es constatar, que en términos epistemológicos
existe muy poca distancia entre la física
quántica (Plank) o la teoría de
la relatividad (Einstein) y la poesía
de Appollinaire, Huidobro, o la narrativa de
Joyce, o las propuestas de Meyerhold o Schlemmer,
para no hablar de la composición musical
de Stravinski y particularmente de Schoenberg
o de la pintura cubista de Picasso y Braque.
Lo que sucede después no es sino una
repetición, puesto que todo fue dicho
en esos primeros treinta años. Si aceptamos
la posibilidad de un logos compartido, dentro
de un mismo paradigma epistemológico,
podríamos re-enfocar la práctica
teatral de nuestro siglo a partir, ya no de
un acercamiento puramente sincrónico
y puntual (un momento, un director, un autor)
o desde una perspectiva puramente teatral, o
intrateatral (prácticas teatrales en
el tiempo, la historia de la puesta en escena,
etc.), sino de su inscripción dentro
de un radio de relaciones más amplio,
lo cual implica una perspectiva diacrónica,
donde la energía es percibida no en ondas
sino en partículas o quanta granular,
no es diferente a la discontinuidad de Picasso,
de Schoenberg, Huidobro, etc.
En
nuestro siglo, en el campo teatral, se han producido
una gran cantidad de reflexiones y estudios
de la práctica teatral, procedentes de
los creadores mismos y de los teóricos
del teatro. Si nos ceñimos solamente
al teatro de nuestro siglo, constatamos que
es raro el director o autor que no haya reflexionado
y escrito sobre la materia, desde Stanislavski
hasta Eugenio Barba, pasando por Jarry, Meyerhold,Craig,
Schlemmer, Artaud, Brecht, Peter Brook, etc.
Sin
embargo, a pesar del rico panorama que presentan
los estudios realizados sobre el teatro, ya
sean de creadores como de teóricos, presentan
un problema: carecen de una visión de
conjunto. No sólo no encontramos estudios
interdisciplinarios, esto es, estudios que no
pongan solamente en contacto el teatro con el
teatro, sino que vinculen el teatro con la totalidad
de la actividad intelectual y artística
de su tiempo y siglo.
(1) El objeto epistemológico
es el objeto considerado como un acto de conocimiento
ya sea el conocimiento verificable, ilusorio
o incluso alucinante en contraste al objeto
ontológico, que es la cosa real que corresponde
al objeto epistemológico cuando el conocimiento
es verídico. El objeto cognitivo o epistemológico
del pensamiento es todo lo
percibido, imaginado o pensado. El objeto de
construcción es un objeto dado que puede
servir como base para la creación artística
en general. Se construye a partir de la realidad,
pero se separa de ésta al transformarse
en objeto estético.
(2) Thomas Jun, The Structure
of Scientific Revolutions. Second Edition, Enlarged
(Chicago: University of Chicago Press, 1972)
(3) Véase Frederick
R. Karls en su excelente libro Modern and Modernism:
The Sovereignity of the Artist: 1885-1925 (New
York. Atheneum, 1988.
DE
TORO, Fernando. Semiótica y teatro
latinoamericano, 1990. Editorial Galerna,
Buenos Aires. Argentina. |
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